Víctor Hugo Martínez

  • Sueños de la razón. 1799 y1800, de Jorge Aguilar Mora | Víctor Hugo Martínez

    (WEB)

    Cruzar la frontera

    Jorge Aguilar Mora, Sueños de la razón. 1799 y1800. Umbrales del siglo XX

    Era, México. 278 p.

     

    El manuscrito del grabado 43 de los Caprichos de Goya –El sueño de la razón produce monstruos– es preciso para ilustrar la complejidad de la transición histórica que propone Aguilar Mora (Chihuahua, 1946) en Sueños de la razón. 1799 y 1800. Umbrales del siglo XIX: Ya sea que se piense que crear arte implica una armonía entre la racionalidad y la intuición, la matemática y la imaginación ; ya sea que se adviertan los peligros de la separación de los hombres con el lógos; de un “retroceso” hacia la predominancia del Mythos o sencillamente, que se critique una bestialidad iletrada, una ignorancia de la ciencias naturales y todo el universo enciclopédico, ilustrado; o todo lo contrario: que se lance un zarpazo hacia las mutilaciones del conocimiento que propiciaron las ideologías mecanicistas a partir del siglo XVII, teorías que a su vez, nutrieron en gran medida al racionalismo ilustrado y posteriormente, al positivismo del siglo XIX.   read more

  • Su majestad pone la música, de Víctor Hugo Martínez | Juan Carlos Reyes

    Broca y Wernicke

     

    Víctor Hugo Martínez, Su majestad pone la música, La Cleta Cartonera, Cholula, 2015, 110 p.

    Llene un vaso de cualquier líquido hasta el borde: seguramente no le es ajeno el concepto de tensión superficial del agua. Si mueve el vaso, será fácil que el líquido se vierta hacia los lados. Si lo hace con mucho cuidado, o si antes de hacerlo bebe algún pequeño sorbo para bajar su nivel, su manipulación se facilitará. Si vacía el vaso hasta la mitad, podría casi correr con él en la mano sin incidentes que lamentar. Su majestad pone la música podría ser el vaso que, lleno hasta el límite, logra con toda elegancia contenerse a sí mismo. La metáfora se nubla cada vez que se alarga: el vaso espera ser sacudido, violentado en su lectura, en su lenguaje. Ineludiblemente, el viaje se hace cada vez más arriesgado: el contenido se desborda y nos enfrenta a un texto extraordinario que reflexiona profundamente sobre la propia escritura que se multiplica al alojarse en una narración, de la cabeza como símbolo de la violencia, lo vulnerable y la imaginación desmedida. read more

  • Su majestad pone la música | Víctor Hugo Martínez

    Por la mañana, la luz acuchillome dulcemente los ojos y hube de abrirlos. Un leve dolor en la mollera, cual resaca de juerga obligome a recordar: después del reflejo ausente en el espejo, nada más. Encorporeme mohíno y vide a mi alrededor. Una pieza humilde de posada, paredes mohosas y cadáveres de bichos en el suelo. Unos pocillos caldeándose bajo el fuego de los leños y un infierno sofocante, mayor que en mi playa. Otra vez el dolor en el vientre. Menester era fazer del cuerpo. Quise llevar al ventanal mis pasos, mas una terrible debilidad me detuvo. No escuché ruidos dentro de la posada ni en las calles de este pueblo muerto. Seguramente porque sordos son los fantasmas, porque ellos sólo sirven para ver y a veces ser vistos. Pero menester seguía siendo fazer del cuerpo, expeler los residuos, despedir la muñiga atrancada en las tripas, y hasta donde yo sabía, en los fantasmas no hay necesidad de fazer del cuerpo. Por eso quizás mi vida aún seguía conmigo. read more