Sergio Loo

  • Fruto extraño | Monserrat Acuña

    ¿Pero estar enfermo no es la reiteración de estar vivo, doblemente vivo?

    Sergio Loo

     

    Operación al cuerpo enfermo, de Sergio Loo, es un fruto extraño. Uno de esos frutos “difíciles de categorizar y de definir en sus apuestas por soportes y formas diversas, mezclas y combinaciones inesperadas, saltos y fragmentos sueltos, marcas y descalces de origen, de géneros –en todos los sentidos del término– y disciplinas”, dicho por Florencia Garramuño.[1] Esos frutos extraños que se incomodan ante la estabilidad, lo específico y cualquier otra trampa de la pertenencia, que con agilidad se deslizan entre lindes, no son una práctica ni la otra, articuladas en un soporte precario, de vulnerabilidad radical y movimiento constante. read more

  • Operación al cuerpo enfermo, de Sergio Loo | Francesca Dennstedt

    Estar mal hecho

     

    Sergio Loo, Operación al cuerpo enfermo, Universidad Autónoma de Nuevo León/Ediciones Acapulco, México, 2015, p. 83.

     

    Desde la publicación de Illness as metaphor (1978), de Susan Sontag, han surgido múltiples obras literarias cuyo leitmotiv se centra en desmantelar las fantasías que rodean a ciertas enfermedades. Para la propia Sontag, y teniendo ella misma cáncer, entender la enfermedad en términos metafóricos —como un castigo o una maldición— inhibe tanto al paciente como a los propios médicos la búsqueda del mejor tratamiento posible porque las metáforas ocultan lo que verdaderamente es el cáncer: una enfermedad. Siguiendo esta línea, en Operación al cuerpo enfermo, un libro entre el ensayo literario, el tratado médico y la poesía, Sergio Loo propone entender la enfermedad ya no en términos metafóricos sino performativos. Este ajuste le permite, entre otras cosas, cuestionar si en verdad todo cuerpo debe estar sano —“¿No puede uno simplemente estar mal hecho?”, se pregunta Loo— explorando la relación entre los cuerpos anómalos, la sexualidad y la identidad. read more

  • Tres poemas | Por Sergio Loo

    CABALLITOS DESBOCADOS DE HOCICO CONTRA EL MURO

    y ahí vamos de nuevo al juego giratorio de los caballos para salir volando
    lesionados de silencios incómodos y besos remendados que me saben
    a reproches añejados o brillantes bengalas de auxilio sáquenme
    de esta sala mientras le cambias al televisor brilla
    carcajeándose de nosotros el conductor del programa muestra su
    dentadura sonriente cuando en vez debiera abrirnos de par en par
    sus sentimientos redonditos con los pantalones abajo y declamarnos comerciales
    de productos que de tan milagrosos copulativos de nuevo tú
    desabotonándome la camisa y te trepas a caballito arre arre caballito
    que nos llevará directo al choque al muro del te acuerdas pero no
    me acuerdo cómo llegar a las plantas
    de tus pies separadas en mis manos y tus ganas de acelerar
    la tarde hasta que termine y me tenga que ir o el programa finalice con
    un enorme aplauso de parte de todos los televidentes llenos atascados
    de una felicidad idéntica a quítame la camisa que quiero revolcarme
    en tu arre arre acelera acelera para salir
    volando como una parvada de aplausos lesionados de no vamos
    a lograr esa dicha de nuevo pero
    momentáneamente nuestros silencios en la sala más coloridos
    que estar solos frente a internet buscando un pedazo de carne o
    agujerito con nombre de telenovela como Pedro
    Francisco Javier Alonso Fernando Santiago Gómez de la Garza
    y Garza contoneándose cervatillo indeciso de quitarse la ropa o
    decirnos ojos grandes siento algo especial por ti no tengo casa quiero
    mudarme contigo o si no
    retomar eso de los amigos y sus constantes ay ey uy ay y
    sus chismes bobos de tan locales tan secos tan sin ti sin sexo sin tu vente aquí
    aquí te quiero carne para mi solito pero ya no sabemos cómo
    regresar a ese justo pantone de anaranjado de mi sofá o
    tu cama apenas cruzábamos la puerta de donde ahora mismo sembramos
    ecológicos arbolitos de silencios entrecortados por los gritos
    de los concursantes del programa de televisión que quieren sueñan
    ganarse un viaje a la playa o un auto o un refri o
    una tostadora o lo que sea pero no regresar
    a la casa con las manos con de nada

     

    TODAVÍA NO ME APRENDO LOS DIÁLOGOS DE ESTA COMEDIA ROMÁNTICA

    y ahí vamos de nuevo al juego giratorio de los caballitos del
    carrusel lleno de focos y frases que ya sabemos de memoria que
    el crucigrama se resuelve con tan sólo escribir las letras que juntas dicen yo
    no tuve la culpa ni tú tuviste la culpa pero ya
    se jodió todo con letra de molde o manuscrita el punto es
    que quede bien clarito y legible para que nunca jamás lo podamos pero
    ahí vamos de nuevo al caballito giratorio del carrusel que
    no avanza nuestra desdicha o nuestro tedio le paralizó el hocico
    de plástico inoxidable implacable tu risa que de tan ríspida
    relinchido de nervios porque no vamos no a poder regresar al caramelo
    de los besos y las llamadas interminables y los arrumacos que
    ensoñadores caballitos de carrusel terminaron deviniendo en
    El Guernica o El Grito o Las señoritas de Avignon o todos los planes
    que ya no pero dándonos vueltas nuevas vueltas nuevas oportunidades y eso
    que dijiste no lo voy a tomar en cuenta o buscamos la forma el
    cómo retractarnos pero ya no encajan mis
    piernas con tus piernas y los reproches se nos en cabeza y
    buscamos la forma de cómo regresar la forma de regresar el cómo y ahí
    vamos de nuevo al juego giratorio de marearnos la cabeza y ahí
    vamos de nuevo al juego giratorio de remendarnos la cabeza y ahí
    vamos de nuevo a reírnos de nuestros malos fallidos intentos de empezar
    los errores de nuevo

     

    EL VIERNES DE QUINCENA ES UNA BALADA PARA NOSOTROS

    cambia de nombre hoy dime cómo te llamas aquí
    apesta apesta a soledad barata de canción balada de cantante fallida de pelo esponjado
    vienen con su mejor camisa de siempre con su loción oficinista a ver si así
    sólo así con su perfumito cariñoso por favor no me dejes te compro
    cosas caras y coloridas de marca importadas de moda hedionda de canción chafa
    escuchada una y otra la balada de los setenta la foto de los Carpenters
    con su gato juguetón puñetero de mierda y luz tenue de mediodía me tiene
    me tiene hasta la pero me gusta el brillo de tus ojos flotando en el fondo
    de mi cerveza volverá a mí
    la maldita primavera te canta diáfana y prodigiosa y grácil
    pero no me remite ya a nada de florecitas ni siquiera de plástico por favor ya
    no hay para ti no hay para mí más que el tufo de la balada romántica repetida
    a ver si así sólo así alguien cae y te vas conmigo a la casa o yo a la tuya para ver
    si cabemos bien o rentamos algo juntos los muebles minimalistas tú los escoges
    porque sé te gustaría ser la versión remix moderna renovada la canción de tu madre
    aunque se ve se nota tú eres diferente a los demás y yo te quiero decir te quiero
    inmobiliario de este puto bar de soñadores de tufo de miel pero por favor
    dime que sientes lo mismo que yo inmobiliario
    de este bar rancio que viene venimos todas las noches para ser siempre ser
    nuevos y sentir por primera vez eso
    brotando de nuestros ojos germinantes relucientes de ilusión y telenovelas
    del canal 2 adolescentes descubiertos por primera vez dispuestos
    a la égloga y el bailable de ir al cine y meter mano en lo oscuro y meter
    lengua en lo blando arriba abajo arriba no me dejes por favor
    tocan nuestra canción no te vayas hijo de tu pinche puta madre no
    te vayas porque que así no quiero no termina el videoclip de mi vida vete
    a chingar a tu madre culero Sísifo chichifeante de bar en bar que yo y mis jeans pegados
    nos merecemos más que este video alcoholizado y la cantante
    que no canta y apenas baila pero oh qué nalgas tiene todos
    quieren ser ese par de nalgas tiernas pero rudas pero sensibles que bailan bailan
    y seducen a los hombres sumiendo la panza o ligando en lo oscuro por favor
    no me veas así soy una persona muy sensible y yo sé que tú
    eres igual que yo somos distintos
    porque me lo dicen tus ojos tu boca tus dedos tus todos tus lugares comunes
    y la sonrisa bobalicona que no aguanta no aguanto más ¿voy
    o vienes a mi casa?

    sergio loo

    Aparecido en el número 138.


     

    Escrito por Sergio Loo

    (Ciudad de México, 1982) poeta y narrador. Autor de Claveles automáticos (2006). Colaboró en FantasiofréniaAntología del cuento dañado (2003), Paso al Frente (2004), Descifrar el Laberinto (2005) El fungible: especial de relatos (2006). Textos suyos han aparecido en Navegaciones Zur y Hermanocerdo. En 2007 publicó en el Fondo Editorial Tierra Adentro, Sus brazos labios en mi boca rodando, mimo título que fue editado en versión digital por la editorial española Foc, en 2013.También publicó Retratos desarmables (Ediciones B, 2011) y Guía Roji (IVEC, 2012