Contrasentido | Sara P. Mateos

 

Tan tenaz es la esperanza en el corazón humano.

Albert Camus

 

Llegó un momento de la historia en que las cosas se cansaron de ser cosas, y las palabras, palabras. No es que estuviera mal ser piedra. En realidad, se vivía muy bien; nada se necesitaba excepto algunos soplos fríos para no tornarse polvo bajo el Sol. Lo molesto era que el hombre topara con ella, la levantara, mirara y tocara por todos lados para al fin descubrir el símbolo de un obstáculo, freno o limitación, una metáfora de su propio camino, a la vez que su máximo contrario. A los que tropezaban dos veces con la misma se les llamaba “necios”, como si ella tuviera algo que ver con esa obstinación y encuentros desafortunados. Luego le hablaban para presumir de su conciencia –que la piedra no tenía–, como si fuera un defecto no poseer lo que no se necesita. read more