Macedonio Fernández y la literatura quirúrgica | Gabriel Martínez Bucio

Vivo mi día delante del lector

Macedonio Fernández

 

  1. Ficción a la manera de Rembrandt

A mediados del siglo XVII la cofradía de cirujanos de Amsterdam sólo realizaba una disección anatómica pública al año. Normalmente se llevaban a cabo en invierno, para mejor conservación del cuerpo, que debía ser de un criminal ejecutado. Recordemos que la iglesia católica no permitió la disección de cadáveres humanos con fines científicos sino hasta 1560. Así que los procedimientos eran poco frecuentes, novedosos y espectaculares, a grado tal que se convertían en acontecimientos sociales de la época. De esta manera, Rembrandt retrata La lección de anatomía del doctor Tulp (1632). En ella encontramos al famoso médico Nicolaes Tulp enseñando la musculatura del brazo a siete cirujanos que observan con atención.[1] Después de haber efectuado un corte longitudinal anterior del brazo izquierdo, el doctor sostiene con sus pinzas, músculos y nervios, mientras parece decir: “Así es cómo se hace una disección”. Lo curioso de la pintura es que el doctor está explicando (qué fea palabra) al mismo tiempo que lleva a cabo la disección. Rembrandt no retrató a Tulp dando una conferencia después de la autopsia, sino que lo plasmó en el acto de ejecutar su obra. Mientras el cirujano exhibe el radio del cadáver, comenta lo que encuentra en ese preciso momento. Es decir, durante la creación (la clase de anatomía) expone su procedimiento. read more