Judith Castañeda Suarí

  • Los años sabandijas, de Xavier Velasco | Judith Castañeda Suarí

    Picaresca del siglo xx

     

     

    Xavier Velasco, Los años sabandijas, Planeta, México, 2016, 469 p.

     

    Situada en la década de los ochenta, Los años sabandijas, de Xavier Velasco, aborda un fragmento de la vida de dos jóvenes: el “Roxanne”, quien no puede soportar que lo llamen por el pestilente nombre de Lamberto Nicanor Grajales Richardson, y Rubén Ávila Tostado, el “Ruby”. Desde las primeras páginas, estos personajes se nos presentan como una par de pícaros que roban los extintores en el estacionamiento de una tienda Sears. read more

  • Cuentos negreros, de Marcelino Freire | Judith Castañeda Suarí

    Puñetazo

    Marcelino Freire, Cuentos negreros, Libros Sampleados, México, 2016, 73 p.

     

    Violencia, crudeza. Quien se asome a Cuentos negreros, de Marcelino Freire, percibirá cómo estos aspectos impregnan cada uno de los dieciséis cantos que componen el libro. read more

  • Talud, de Yuri Herrera | Judith Castañeda Suarí

    Hilos atemporales

     

    Yuri Herrera, Talud, Literal Publishing, 2016, 64 p.

     

    Dentro de Talud, breve libro de Yuri Herrera, el cuento más antiguo se ve separado del más reciente por unos veintiocho o veintisiete años. Sin embargo, ni esto ni el hecho de haber sido publicados antes en distintos medios, como nos dice el propio autor en la nota preliminar, merma ese cierto aire de unidad que posee la obra del autor nacido en Actopan, Hidalgo.

    Son varios los aspectos que otorgan dicha característica al volumen editado por Literal Publishing, más allá de la brevedad común a los doce cuentos, entre ellos el tema fantástico y la pérdida o la carencia de identidad en algunos de sus personajes. read more

  • Pasos pesados, de Gunter Silva | Judith Castañeda Suarí

    Devorados

    Judith Castañeda Suarí

     

    Gunter Silva, Pasos pesados, Myrdle Court Press, Inglaterra, 2016, 156 p.

     

    Con Pasos pesados, su primera novela, el escritor peruano Gunter Silva Passuni pone ante nosotros una obra inscrita en la narrativa de formación y centrada en la figura de Tiago E. Molina, estudiante universitario con una biografía que, si bien es difícil a causa de su orfandad, de unos estudios y un empleo simultáneos, también se parece a la vida de muchos jóvenes no sólo en Perú. read more

  • Tratado de las espirales, de Víctor Roberto Carrancá | Judith Castañeda Suarí

    La arquitectura de lo onírico

     

    Víctor Roberto Carrancá, Tratado de las espirales, Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla/Ediciones Atrasalante, 2015, 105 p.

     

    Los sueños. De ellos se ha dicho que escapan a la voluntad y a la responsabilidad de quien los genera, que son las almas, libres de la prisión de la materia, o procesos inútiles para quien los tiene, sin más. En los sueños también se ha tratado de encontrar un segundo rostro desde hace siglos, algo que puede ir de la predicción de nuestro destino a la consecuencia de un trauma olvidado, dándoles así una razón de ser.

    No sólo desde las artes adivinatorias o el psicoanálisis se intenta la exploración de este sitio y su libertad. En la literatura, un ejemplo se encuentra en Tratado de las espirales, libro de cuentos de Víctor Roberto Carrancá. Aquí, como en El espejo del solitario, su obra anterior, Carrancá se adentra en la narrativa fantástica, dándole a los sueños una forma distinta. Pueden ser una especie de tumor, la razón de los celos de una anciana o la vívida y larga visión de un asesinato, pero todos, al final, forman parte de la misma estructura, aglutinándose alrededor de un solo personaje, el Dr. Gabriel Sarcise, quien en este volumen ocupa el lugar que en El espejo del solitario perteneciera a José el Solitario. read more

  • Filibusteros, de Sebastián Gatti | Judith Castañeda Suarí

    Una estructura distinta

     

    Sebastián Gatti, Filibusteros (y su fábula), Ediciones de Educación y Cultura, Puebla, 2015, 126 p.

     

    Con el paso del tiempo, la forma y el soporte de una obra literaria cambian. Pienso en las ediciones digitales o en aquel experimento de 1959 en el que Theo Lutz, estudiante de matemáticas, filosofía e informática, introdujo en una computadora dieciséis fragmentos de El castillo, de Franz Kafka. Después la programó para que buscara sustantivos y verbos, y el resultado fue un poema escrito por la máquina en varias tarjetas. “No todos los espejos están cerca”, “no aldea es tarde”, “un castillo es gratis”, “cada agricultor está distante”, fueron algunas de las frases que no requirieron de una mano que las compusiera a la manera tradicional, es decir, nadie se sentó al escritorio ni preparó hojas blancas y una máquina de escribir, y tampoco la mano que introdujo los fragmentos de Kafka a la computadora necesitó empuñar un bolígrafo y llenar el papel con trazos, con tachaduras. Considerando esto, la transformación de las estructuras que dan sustento a una obra –la epistolar, por ejemplo, la historia construida a base de recortes de periódico, el trozo de realidad que no obedece al inicio/nudo/desenlace tradicional–, ¿qué otras posibilidades hay para la experimentación?, ¿una computadora que escriba no lo que le dictamos, sino nuestros pensamientos sin necesidad de pronunciar ni una sola palabra? Tal vez. Mientras se hace realidad este escenario, creo que uno de los caminos para la experimentación es el regreso a las viejas huellas y el ajuste de éstas a nuestros pasos, como medir sílabas en plena era del verso libre. read more

  • Algo tan trivial, de Fausto Alzati Fernández | Judith Castañeda Suarí

    Avalancha

     

     

    Fausto Alzati Fernández, Algo tan trivial, Festina Publicaciones, México, 2015, 100 p.

    I. Pienso en la mano de Fausto Alzati Fernández, autor de Algo tan trivial. Es un dibujo negro en el papel. Mantiene la misma posición, parece un puño presto al golpe mientras un tono rojizo le colorea los nudillos, la yema de unos dedos que presionan el teclado como si quisieran romperlo, o bien sostienen con demasiada firmeza un bolígrafo, si hemos de atender a su dueño cuando afirma: “Comencé a escribir a mano. Eso cambió todo el modo en que escribo. El modo en que pienso. El modo en que explico qué me pasa día a día. En la computadora se corrige y se regresa. Con la pluma sigues y te equivocas y sigues”. read more

  • Cuentos para leer sin compasión, de Horacio Quiroga | Judith Castañeda Suarí

    Quiroga de nuevo visitado

     

    Horacio Quiroga, Cuentos para leer sin compasión, Conaculta, México, 2015, 378 p.

     

    I

    Propongo, para una obra clásica, un entorno más semejante a algo probable que a la generalización, un escenario donde, como para escribir, no existe una receta que deban seguir quienes se acercan a la lectura. En él, las novedades que llenan las librerías semana a semana, mes con mes, ocupan el primer plano, espacio donde es importante llamar la atención de posibles compradores. Envueltos en tal dinámica, los aparadores cambian su apariencia muy pronto mientras, afuera, las personas asomadas a estos anaqueles se vuelven testigos del viaje de un título, el cual inicia tras los cristales frontales y, después de hacer un alto en alguna de las mesas interiores, concluye en el área que el comercio le asigna según su temática. read more

  • El hijo de la virtud, J. P. Longobardo | Judith Castañeda Suarí

    Forma y fondo

     

    J. P. Longobardo, El hijo de la virtud, ViveLibro, España, 2014, 300 p.

     

    Dos líneas de tiempo transcurren paralelas a lo largo de las páginas de El hijo de la virtud. La primera de ellas comienza el 7 de agosto de 2011 con un incendio, con una estampida humana que huye de Dharavi –“el suburbio más oscuro de Mumbai”, en palabras del autor– y una joven pálida “mujer y niña a partes iguales” que se abre paso, tratando de avanzar en sentido contrario, hacia la zona devorada por las llamas. read more

  • Para subir y caer, de Juan Carlos Reyes | Judith Castañeda Suarí

    Inasible

     

    Juan Carlos Reyes, Para subir y caer, Tierra Adentro, México, 2015, 96 p.

    Reúnes datos, cuentas bolígrafos, tantos de tinta verde, azul y roja, cuentas libros, piezas metálicas de determinado grosor y largo, después anotas esas cifras en un registro o bien las ingresas a un documento electrónico. ¿Por qué? Quieres saber cuántas piezas metálicas del mismo calibre hay en la primera estantería del fondo. Seguridad, conocimiento. De cualquier modo, tendrás la sensación de que algo se te ha escapado. Un artículo de papelería que olvidaste en la gaveta más pequeña, un volumen que se encontraba en el estante al momento de hacer el recuento pero que ahora no está pues alguien lo tomó o lo robó o lo cambió de lugar. Y entonces vuelves a contar o a revisar, desarrollando así una obsesión. read more