Jorge Morteo

  • Citrato de sildenafilo | Jorge Morteo

     

    A la farmacia llegas con una especie de camuflaje septuagenario que consta –entre otras cosas- de una gabardina caqui a media pantorrilla y una de esas narices con bigotes postizos a la que el dependiente se le queda viendo sin disimulo, mientras parpadea y esboza una sonrisa estoica. read more

  • Historia abreviada de un dedo | Jorge Morteo

    El que se va no vuelve aunque regrese

    José Emilio Pacheco

     

    El japonés se llamaba Hayato Ishii y era doctor residente en el área de urgencias: en julio de 2002 hicimos turnos maratónicos de dieciocho horas seguidas en Yokohama, a petición (o más bien orden) de nuestro jefe de piso, el doctor Ryu Takahashi, un hijo de la reverenda verga que en nada se parecía al candoroso señor Miyagi: Hayato me invitó a tomar sake, después de una de esas jornadas suicidas suturando carne nipona: acepté gustoso. read more