Homero Carvalho Oliva

  • Joñiqui  | Homero Carvalho Oliva

    La resolana ocupaba sin prisa los lugares cobijados por la sombra, se esparcía como un charco gigante de agua que se extiende a punto de soltarse y se va quedando adentro, en el fondo del suelo de los llanos. Suelo que al mediodía parece seco, sólo basta penetrarlo unos pocos metros para saber que no es así. La resolana descendía a los rincones más frescos para tomar impulso y llegar a las paredes altas, invadiéndolo todo. La resolana es así, es ese aire caliente cargado de penas y lamentos que inmoviliza a la población después del almuerzo, manteniéndola en un tiempo sin vida, entre sonoros ronquidos y besos fugaces que se pierden en el sueño. Hombres y animales se aletargan en esta hora cuando el calor de la selva expira su aliento sobre cosas y casas. read more

  • El éxodo de Anteo: Homero Carvalho Oliva | Francisco Trejo

     

    Estuve en Ecuador durante los primeros días de abril del presente año. A mi llegada, desde los aires, apenas pude ver el tapete herbáceo que rodea el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Llovía; una neblina ligera fue lo primero que vi al arribar. Las lluvias son algo normal en Quito en esta temporada, por eso existe un dicho acertado: “en abril, lluvias mil”, que más de una vez me repitieron los habitantes de esa ciudad donde se encuentra ubicado el ombligo del planeta. read more