El taller

Asistí a un taller literario durante un año, pero tuve que dejarlo cuando me mudé de ciudad. El taller era en París y yo regresaba a vivir a Puebla. Cuando me vi en la forzosa necesidad de pedir o rogar a mis amigos un momento de su tiempo para que leyeran mis escritos, extrañé las tardes en las que un público atento me corregía por igual las comas y el registro narrativo. Por nostalgia, decidí empezar un taller yo mismo. Por motivos altruistas, lo empecé en la cárcel de San Pedro Cholula. read more