Álvaro Luquín

  • Panóptico, de Álvaro Luquín | Gerardo Monroy

    Celador de monstruos

     

    Álvaro Luquín, Panóptico, Bonobos Editores, Toluca, 2015, 71 p.

     

    Vigilarlos e ir diciendo: ya verán, van a oírme. Desde la torre central de su panóptico, el vigía ha ido recogiendo las observaciones sobre las criaturas que se le han dado. Parecen yacer, pero se mueven, con pulsiones ignaras o deseos preconcebidos, cada una en lo suyo, en sus estragos, en sus pretenciosas obtenciones. Pululan por las crujías, en los patios o en las celdas sin saber que forman parte de una construcción cerrada y perversa. read more

  • Alces, Reikjavyk, de Daniel Bencomo| Álvaro Luquín

    Alces, Reikjavyk o el amor de geiser bajó al ruido a bañarse

     

    Daniel Bencomo, Alces, Reikjavyk, Libros Magenta/conaculta, México, 2014, 88 p.

     

    “Todo condominio es potro de tortura”: con este rotundo verso comienza Alces, Reikjavyk, libro que registra un cambio cualitativo en el pensamiento-intención-estética (contra-figurada) en la obra de Daniel Bencomo. ¿Qué se puede encontrar que sea expresable en los últimos suspiros del hielo, que no anestesie la realidad frente a una considerable disminución de la densidad del concepto y su significado? Alces… explora, en parte, ese ojo des-sustanciado que desajusta la acción de los Interiores, donde un Celán ahueca las claridades de Ceilán y las llena con nosotros, con lo que aún queda de nuestro Yo, puesto que tarde o temprano se nos derrite nuestra vela materna, y la ira del padre es el “Potlatch de todas las inocencias…” read more

  • Tres poemas de Álvaro Luquín

    FANTASMAGORÍAS

    a mi mamá (A.K.A krusty)

     

    Ayer apareció un DVD en su habitación.

    Estaba encima de la cómoda, no tenía

    ningún mensaje.

    Lo puse en la computadora

    y no van a creer: sale Rocío flirteando

    con seres descarnados. Es impresionante,

    lleva meses desaparecida.

     

    Ni médicos, psicólogos o parapsicólogos;

    nunca mostró síntomas.

    Aunque pasaba horas frente al espejo

    según ella, con una caterva de niños

    feos, atormentados.

     

    Tenía más de cien fotografías,

    la mayoría de dudas tomar.

     

    Además de sus padres

    yo soy el único enterado

    y está prohibido hablar de eso.

     

    Lo raro es que hoy llamó una joven,

    desea exponer el caso en un documental.

     

    Y sentí algo… Algo horrendo

    en su voz.

     

     

    VIGÍA

     

    Corrías detrás

    como un devoto en resuelta inanición.

    ¿Pensabas en ella y atribuías el acto

    a su congénita opacidad?

    No importan ya tus obscenas hipótesis

    ni el aluminio que llevas como recuerdo

    en la bolsa.

    Alguien se te unió en el tramo definitivo.

    ¿No la viste? Iba a un costado de ti

    por el camellón.

     

     

    SEMBLANZA

     

    Ansioso en tiempos de bonanza

    e intrigante

    —fármacofémino alineado—

    salió temprano de la fiesta

    al revés, hacia atrás

    y no quisiste encararlo.

     

    Texto publicado en la edición 154 de Crítica


    Escrito por Álvaro Luquín

  • Crítica 154

    Revista-154

    Además de Juan Villoro, en el número más reciente de “Crítica”, mayo—junio, número 154, han sido publicados Matías Serra Bradford, Josu Landa, Leonarda Rivera, León Félix Batista, Felipe Vázquez, José Aníbal campos, Víctor Armando Cruz, Daniel Bencomo, Samuel Putman, Hugo César Moreno, Rocío Cerón, Rubén Gil, Balam Rodrigo, Félix Terrones, Álvaro Luquín, Rafael Mendoza y, en la sección de libros “La vigilia de la aldea” Luis Vicente de Aguinaga, Héctor M. Sánchez, Gregorio Cervantes, Ángel Ortuño, Alejandro Badillo, Miguel Hernández, Eduardo Sabugal y Silvia Eugenia Castillero.

    Haz clic en la imagen para leerla.

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