Adrián Duchateau

  • La tinta, el papel y la navaja de afeitar

    La literatura es el espejo de la soledad.

    El suicidio, un tópico demasiado recurrente, encuentra fascinante la intimidad que ahonda entre las hojas de los libros. read more

  • La Nueva Carne

    Las corrientes estéticas y filosóficas encuentran una nueva forma de expresión.

    Modifican, con cinceles afilados y herramientas fantasioquirúrgicas, el cuerpo del ser humano.

    Damos vida a la Nueva Carne. read more

  • El sexo autómata

    A mi única, mi Dea ex Machina

    Pulsiones mecánicas. Sonido de engranes y chirrido de las máquinas de la sexualidad robotizada.

    El mundo del sexo es, ahora, el del objeto motorizado.

    Hoffmann imagina –y Freud avala- la carga sexual inherente a una doncella mecánica. Aunque en El hombre de la arena, el personaje de Olimpia nos evoca, de cierta manera, la sensación de lo siniestro, la concepción de una mujer autómata provoca, a su vez, un erotismo idealizado.

    Belleza, artificialidad y sometimiento. Tres aspiraciones básicas del hombre contemporáneo. Azuzados, quizás, por las fronteras tecnológicas, el inconsciente registra la posibilidad de obtener, en un robot, a la mujer perfecta.

    Erigir el cuerpo como un simple objeto y convertir al objeto en el verdadero cuerpo.

    Entiéndase así, la deshumanización del sexo opuesto.

    Atestados por imágenes de “perfección” femenina, mass-media es hoy, el Spalanzani de nuestras Olimpias centuplicadas.

    Millones de comerciales, programas y revistas han ido creando a nuestra Eva idealizada (aunque eso sí, entiéndase que este ideal nos ha sido impuesto por no decir invaginado en el cerebro).

    Construcción y reconstrucción de figuras según las insuficiencias del público.

    Veneramos a las replicantes. Una y otra, la imagen de exquisitez sexual se pondera con la vacuidad del recipiente.

    Pero de la misma manera en la que Venus transformó en carne la escultura de Pigmalión, habrá que preguntarnos, ¿quién, entre los dioses, hará reales nuestras fantasías de condicionamiento?

    Recordamos así, a “Las Hortensias”, de Felisberto Hernández. Donde la obsesión de un  hombre con unas muñecas que simulan mujeres reales, termina con la sustitución del erotismo velado de su esposa.

    Pero no importa, para aquellos a los que el pudor (o el dinero) no les permita comprar una sex doll, podemos entregarles una de esas millones de mujeres que se han encargado de artificializarse al grado de convertirse en el sueño imposible del desvalido.

    Quizás, el cometido de toda esta robotización descontrolada, es la completa aniquilación de nuestro sexo.

    Sucede que el enaltecimiento exacerbado de la mujer perfecta implica, también, la exaltación de los complejos masculinos.

    Suscítese así, la rebelión mundial de robo-ciber-castradoras quienes, en su batalla orgiástica, terminarán por controlar los parámetros del erotismo. Potencialícense las Andreidas, las falsas Marías y las Nexus 6, de manera que, en un futuro similar al de Metrópolis, sean ellas quienes controlen la Artefacto Universal.

    Considerada por algunos la primera novela de ciencia ficción mexicana, Querens, de Pedro Castera, explora, de manera indirecta, el tópico de la autómata. La diferencia es que, en este texto, la mujer es controlada a través del magnetismo y no, como en otros casos, por el condicionamiento maquinal.

    El objetivo es el mismo: insertar nuestras ideas y pensamientos en un cuerpo en apariencia vacío, con el objeto de poder controlar el sexo opuesto y predisponerlo a nuestra voluntad.

    Tal vez, de lograr nuestros propósitos y convertir el sexo en mera y apabullante simulación, concebiríamos, previo cortejo de tornillos y rompimiento de hímenes plásticos, frágiles niños de porcelana que se romperían a la primera caricia paternal.

    Fotografía: Adrián Duchateau - Hotel Pop Life, D.F.


    Adrián Duchateau (Fotógrafo)

    Adrián Duchateau

    Ha tenido colaboración con revistas como Elle, Gatopardo, Travesías, 192, Periódico FRENTE, Escala, Quien, Ok; Participación en el libro Sonidos Urbanos, Exposición septiembre 2010 Ya-ax condesa, proyecto Recolecciones, Exposición Mayo 2011, Rompope Gallery. Postproducción de fotografía en proyectos de publicidad para Axe, Movistar, Harpic, Superama, Oreo, Ritz, Bimbo, Flanax, Pirwi, Copertone, Nes-Quick entre otros.

  • Ucronía mexicana

    El día que los nazis conquistaron la tierra (Reboot)

    La historia no existe.

    Relatar, compilar e interpretar hechos históricos es, simplemente, un proceso de ficcionalización  similar al que se emplea cuando tejemos un cuento.

    La llamada “crisis de la historia” lo demuestra: el sinfín de posibilidades que pudieron ocurrir en un distinto plano de existencia, ha generado igual número de dimensiones alternas.

    El universo es al final, un multi-verso cuyas estrofas conforman una infinita y muy sublime, poética contrafractual.

    En incontables ocasiones, la literatura ha imaginado la hipótesis de la multidimensionalidad como la yuxtaposición de realidades especulares.  Un encuentro de existencias opuestas. Lo que aquí es, allá, en algún otro sitio, sucede de modo distinto.

    Para entender esto último no es necesario acudir a filósofos petulantes o teorías enmarañadas. Basta, solamente, visitar el mundo de los comics y entender que “crisis del tiempo”, “infinitas tierras” y “universos paralelos”, son temas cotidianos para Linterna Verde o Superman.

    Por su parte, la literatura ha abordado el tópico desde una perspectiva distinta: alterar un hecho histórico del pasado para conjeturar sobre las posibilidades del presente.

    Aparece así, la llamada ucronía.

    Quizás la más popular corresponde al autor norteamericano Philip K. Dick, quien en su novela, El hombre en el castillo,  imagina un mundo donde las Potencias del Eje ganaron la Segunda Guerra Mundial.

    Quizás la más popular.

    Sin duda no la primera.

    Veinte años antes de la publicación de El hombre en el castillo, Diego Cañedo, en El réferi cuenta nueve, construye un México invadido por el Nacional Socialismo Alemán.

    Su visión futurista, como el resto de las visiones que emergen en los géneros literarios menos convencionales, se hundió, inmediatamente, en las aguas del intelectualismo revolucionario.

    O tal vez navegó hasta llegar al océano de una dimensión alterna.

    Probablemente, en algún otro sitio, El réferi cuenta nueve es considerada una obra invaluable, modelo de literatura nacional.

    Se trata de otro México; uno en donde imaginarse sometidos a la voluntad de una potencia foránea resulta impensable e inclusive, algo cómico. Un lugar donde las ucronías escritas por mexicanos, adornan las estanterías de las bibliotecas más mediocres.

    Y en donde un columnista (quizás, en este caso, uno exitoso) escribe sobre la posibilidad de que hay un mundo paralelo en el que nadie ha leído la obra de Diego Cañedo.

    Fotografía: Adrián Duchateau


    Adrián Duchateau (Fotógrafo)

    Adrián Duchateau

    Ha tenido colaboración con revistas como Elle, Gatopardo, Travesías, 192, Periódico FRENTE, Escala, Quien, Ok; Participación en el libro Sonidos Urbanos, Exposición septiembre 2010 Ya-ax condesa, proyecto Recolecciones, Exposición Mayo 2011, Rompope Gallery. Postproducción de fotografía en proyectos de publicidad para Axe, Movistar, Harpic, Superama, Oreo, Ritz, Bimbo, Flanax, Pirwi, Copertone, Nes-Quick entre otros.