7 de octubre de 2011

El CCCA del CECAP

A los funcionarios públicos les fascinan las comisiones, los organismos, los consejos, pero quizá aún más —¿un cosquilleo en la lengua, un chispazo eléctrico en la columna, la evocación de sus infancias, como con el famoso panquecito proustiano?— las siglas de esas comisiones. Se podría hacer una Gran Antología de Siglas Priistas, Post-Priistas y Neo-Priistas (a su vez, la GRASPRIPOPRINEPRI), que incluyera joyas tan notables como la CONAZA (Comisión Nacional de Zonas Áridas), el CAPUFE (Caminos y Puentes Federales), el CEPROPIE (Centro de Producción de Programas Informativos Especiales) y ahora, pálido, tímido, este CCCA del CECAP (Consejo Ciudadano para la Cultura y las Artes del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla).

En diciembre y enero pasados, varias personas, juntas o por separado, comentamos por escrito que el ‘proyecto’ de sustituir la Secretaría de Cultura (SC) por uno o varios organismos dependientes de la SEP nos parecía, por varias razones, una insensatez. Se nos respondió, oblicuamente, con dos o tres argumentos: implicaría una reducción de la estructura burocrática, una sustancial mejora en la gestión, y ello porque, según presumieron, habría distintos consejos, cada uno encargado profesionalmente de sus funciones y todos, claro, como la encarnación de la eficiencia, la transparencia, la eficacia, etcétera.

No quiero mencionar que, a lo que parece, la estructura burocrática de la SC se mantiene idéntica en el CECAP, si no es que un poco ampliada. Mi asunto, por lo pronto, es el siguiente: el nuevo gobierno —digamos, Moreno Valle; digamos, Luis Maldonado— imponen una nueva estructura al principal organismo cultural del estado, en contra de la opinión de muchas personas relacionadas con el medio. Pero como aún estaban, dijera Rulfo, en plan de prometerlo todo, aseguraron que traían entre manos un proyecto grandioso, que nos haría aplaudir en cuanto lo viéramos.

Muy bien. Me limito a resaltar que sólo necesitaron ocho meses y unos cuantos días para ‘poner en marcha’ uno de los pilares del dichoso proyecto: ayer, según leo en La Jornada de Oriente (LJDO) se reunió por primera vez el CCCA del CECAP. ¿Quiénes forman el CCCA del CECAP? Misterio. ¿Cuántas personas lo integran? Misterio. ¿Cuáles son sus funciones? Misterio. ¿Bajo qué parámetros fueron convocados? Misterio. Misterios que en parte podrían esclarecerse si el CECAP tuviera una página web, sencillita, que incluyera esta información, pero a ocho meses de impuesto el CECAP sigue sin aparecer ni siquiera en la página de la SEP, su manto protector (MP). Lo triste, además, es que muy probablemente los mismos integrantes del CCCA del CECAP desconozcan sus funciones e incluso los nombres de sus compañeritos, porque, si le creemos a la nota de LJDO, la sesión de ayer casi se redujo al informe del Secretario Ejecutivo (SE) del CECAP, quien enumeró proyectos como “Puebla en escena, Septiembre de novela, Martes de teatro o Jueves de danza”.

Lo cual nos deja clara una cosa: el siguiente proyecto del CECAP será, sin duda, una alianza estratégica con la Comercial Mexicana (CM) para sumar los “Miércoles de plaza” a nuestra semana cultural.

 


Escrito por Gabriel Wolfson

Gabriel Wolfson (Puebla, 1976) ha publicado el libro de cuentos Ballenas (Tierra Adentro), el de prosa Caja (UD-LAP) y el de crónica Ponte la del Puebla (Profética). Es colaborador habitual de la revista Crítica y profesor de la Universidad de las Américas-Puebla.

  • J.W.

    muy atinado!
    tirste realidad la de México.
    Saludos desde Wien!