Tres poemas | Por Ismael Velázquez Juárez  

Cómo explicar un perro muerto a un perro muerto

 

para o.

 

pueden seguir creyendo

que  después del horror viene la calma

pero  los perros lo saben mejor: al horror

siempre le sigue el horror

 

el  hambre de un perro

debería  ser más valiosa

que   la cabeza de un hombre

pero  como los perros no piden ni dan explicaciones

valen  más las cabezas de los hombres

 

no hay nada importante en el mundo

que un perro no haya encontrado ya

mientras husmeaba en la calle

la basura y la mierda ajena

 

cada perro es el último hombre sobre la tierra

 

estuvimos vivos ahora debemos olvidarlo

 

 

Hay que tratar (esto ya es de por sí tonto) de que la vida (esto es demasiado grande e impreciso)  no sea una idiotez (lo es)

 

la mejor parte

de no hacer nada

es que la nada

te devuelve cosas

que nunca hiciste

pero que son

igualmente tuyas

y esas cosas suelen

ser pequeñas

y vuelven a nuestras cabezas

cada vez más pequeñas

hasta que todo

es pequeño

y nuestras cabezas son

el mundo que ha dejado

de existir

ésa es la mejor parte

de todo

como un guiño

que la belleza nos hace

de lo inútil a lo inútil

sin necesidad

 

 

Caminata espiritual por el parque con miguel de molinos

camina a ciegas, vendado, sin pensar ni discurrir; ponte en sus manos amorosas y paternales, sin querer hacer otra cosa que su divina voluntad.

 

ayúdenos a localizar

algo delgado y mudo

que va de lugar en lugar

haciéndose cada vez

más delgado y más mudo

ayúdenos a encontrarlo

para luego perderlo

más definitivamente

ayúdenos  a

perderlo todo

a no encontrar

nada