Jorge Brandon Salazar Marín

Tres poemas | Donna Stonecipher

Versiones de Cristián Gómez Olivares

 

ciudad modelo (1)

 

Fue como darse cuenta de a poco un invierno de que hay edificios nuevos creciendo por toda la ciudad, y luego percatarse de que cada uno de ellos es un hotel.

 

*

 

Fue como pensar en todas esas habitaciones vacías durante la noche, todas esas habitaciones vacías construidas para albergar una ausencia, mientras yaces en tu cama durante la noche, incapaz de dormir.

*

 

Fue como la sensación de caerse a través de la “o” de “hotel”, así como casi te quedas dormido en tu propia cama, la cama que posees, atrapado a último por la propiedad, la propiedad de tu yo completamente-despierto.

 

*

 

Fue como rendirse ante tu propiedad de ti mismo e ir hasta la ventana para afuera todas esas versiones de la palabra “hotel”, sutilmente iluminadas, anunciando sus nómadas ausencias a lo largo y lo ancho de la ciudad.

 

 

 

ciudad modelo (2)

 

Fue como desviarte de tu destino para visitar una ciudad modelo al lado de una mina de hierro, un ejemplo de planeamiento urbano, su muy espaciado alumbrado público arrojando modestos conos de luz sobre la oscuridad de la vida humana.

 

*

 

Fue como llegar a la más abandonada de las ciudades modelo y ser incapaz de discernir las características que la hacen una ciudad modelo, debido a que todas sus características ya han sido incorporadas a otras ciudades, debido precisamente a que eran modelos.

 

*

 

Fue como manejar con las ventanas del auto abajo por la calle principal de la ciudad modelo donde todas las puertas y ventanas estaban tapiadas, y sospechar que te equivocaste de ciudad modelo, que la nueva ciudad modelo, la ciudad modelo que buscabas, está lejos. Muy lejos.

 

*

 

Fue como estar bajo un cono de luz arrojado por ese muy espaciado alumbrado público de la ciudad modelo equivocada, con todas sus ideas arrancadas, sus puertas y ventanas tapiadas escondiendo aspiraciones hacía mucho olvidadas para una ciudad modelo.

 

 

 

ciudad modelo (3)

 

Fue como pasar por una pequeña tienda debajo de una pasarela, una tarde cualquiera en una zona desconocida de una ciudad conocida, y darse cuenta de que cada uno de los artículos a la venta eran azules.

 

*

 

Fue como parar en la pista por la que venía afuera de la tienda de artículos azules y estirar el cuello para mirar más de cerca por la vitrina, sobre una parte de la cual se refleja –azul– el cielo.

 

*

 

Fue como mirar atónito los artículos azules, al cielo azul-claro, azul Francia, sets de lápices azules con forma de no-me-olvides y poleras, peines y copas de huevos, apartándose ellos mismos del reflejo del azul del cielo.

 

*

 

Fue como saber que tú nunca habrías pasado por la tienda si hubiera estado en una zona conocida de la ciudad, y esa familiaridad con la tienda azul sólo hará esta parte de la ciudad aún menos

–perpetuamente– familiar.

 

 

 

model city [1] // It was like slowly becoming aware one winter that there are new buildings going up all over your city, and then realizing that every single one of them is a hotel. // It was like thinking about all those empty rooms at night, all those empty rooms being built to hold an absence, as you lie in your bed at night, unable to sleep. // It was like the feeling of falling through the ‘o’ in ‘hotel’ as you almost fall asleep in your own bed, the bed that you own, caught at the last minute by ownership, the ownership of your wide-awake self. // It was like giving in to your ownership of yourself and going to the win- dow, looking out at all the softly illuminated versions of the word ‘hotel’ / announcing their shifting absences all over the city.

 

model city [2] // It was like driving out of your way to visit a model city built next to an iron ore mine, a paragon of city planning, its well-spaced streetlamps casting small cones of light upon the darknesses of human life. // It was like arriving in the mostly abandoned model city and being unable to discern the features that make it a model city, for all its features have been incorporated into other cities, because they were so model. // It was like driving down the boarded-up main street of the model city with your windows down, and suspecting that you have come to the wrong model city, that the new model city, the right model city, lies far off. // It was like standing in a cone of light cast by one of the well-spaced street- lamps of the wrong model city, mined of all its ideas, its boarded-up win- / dows hiding long-forgotten aspirations for a model life.

 

 

 

model city [3] // It was like passing by a small shop under an overpass one afternoon in an unfamiliar part of a familiar city, and noticing that every single article for sale in it is blue. // It was like stopping in one’s tracks outside the shop of blue articles and leaning in to gaze closer through the window, over part of which is reflect- ed the blue sky. // It was like gazing transfixed at the blue articles, at the sky-blue, royal-blue, forget-me-not blue pencil sets and T-shirts, hairbrushes and egg cups, detaching themselves from the reflection of blue sky. // It was like knowing that you would never have passed by the shop in the familiar part of the city, and that familiarity with the blue shop will only make this part of the city even more — perpetually — unfamiliar.

 

Jorge Brandon Salazar Marín

Jorge Brandon Salazar Marín