ana_luisa_amaral_at_goteborg_book_fair_2013_02

Tres poemas | Ana Luísa Amaral

Versiones y nota de Blanca Luz Pulido

 

Ana Luísa Amaral (Lisboa, 1956) se sumerge, en los poemas de su libro Oscuro  (Assírio & Alvim, 2014), en un viaje íntimo pero con matices de leyenda. Se atisban allí realidades míticas y literarias de Portugal (los poemas “Adamastor” y “El promontorio”, incluidos aquí) estrechamente relacionadas con una visión personal de la historia, vivida y vuelta a contar con una voz sui generis dentro de los poetas portugueses contemporáneos. En Oscuro se realiza también, de manera expresa y en ocasiones sutil, un homenaje a la figura y el legado de autores como Camões y Fernando Pessoa: varios poemas entablan un diálogo con los de Mensagem (Mensaje), único libro completo de poesía en portugués que Pessoa publicó en vida, en 1934.

Ana Luísa Amaral cultiva varias disciplinas literarias: novela, teatro y ensayo, y hasta la fecha ha escrito trece títulos de poesía, el más reciente de los cuales, E todavía, fue publicado en 2015 por la editorial Assírio & Alvim. Entre sus libros de poemas, varios han recibido premios: A génese do amor recibió el Premio Correntes D’Escritas (2007); Entre dois rios e outras noites, el Gran Premio de la Asociación Portuguesa de Escritores (2009); y Vozes, el premio Rómulo de Carvalho/António Gedeão (2012).  Títulos de sus obras se han publicado en Brasil, Francia, Holanda, Venezuela y Colombia, y próximamente en Reino Unido, España y México. Ha realizado traducciones notables de autores como William Shakespeare y Emily Dickinson.

La traducción de Oscuro será publicada en México próximamente, en la colección “El oro de los tigres”, dirigida por Minerva Margarita Villarreal,  en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

 

 

el promontorio

 

Estoy ahora de pie,

frente al promontorio, dicen,

porque se acostumbraron a verme ahí

 

No tengo la certeza de que eso sea verdad,

porque el tiempo llegó aquí con ausencia de luz

y no sé adónde me llevó,

ni dónde anduve, en qué parajes

 

Supe de las arenas blancas

por lo que otros decían,

mis escuderos, mis amigos,

marineros que encontré

y me trajeron noticias de lugares

con flores de colores tan grandes como manos

y árboles inmensos

 

Dicen que dormí

con algunos de esos amigos,

junto a sus cuerpos, en el frío de la noche.

Pero no tengo la certeza de nada,

aquí donde estoy.

Miro a lo lejos los barcos,

pero no me dicen nada

 

Algunos hablaban de mí

como de un hombre encadenado

a una insoportable soledad,

consagrado a las revelaciones de la espuma,

pero eso me parece distante

de lo que de mí recuerdo

 

Mis hermanos me llevaron al combate,

y luché, marcado por el fervor de los tiempos que viví.

Pero ya no sé si era la lucha

o el fervor lo más importante

 

Fui pasto para la historia contada por libros,

pero sólo yo podía saber mi historia.

Y debería contarla aquí,

si me librara de esta ausencia de luz

y lograra alcanzarme otra vez en mi tiempo, conmigo.

A solas conmigo

 

Alimenté muchos sueños,

mayores de los que soñé

en noches que mi memoria vislumbra.

Los siglos que sobre mí pasaron

me mostraron después junto al mundo.

Pero el mundo era pequeño en mi tiempo,

así lo imagino

 

¿Entonces, cómo pueden

los que llegaron después de mí

juzgarme así, y a mi mundo?

 

Sólo sé de mí

aquello que los demás soñaron.

Y que este promontorio sólo existe conmigo

porque me colocaron ahí, frente a él

 

Mientras yo más bien querría darle la espalda,

poder dormir, sumergirme

en lo oscuro

 

 

o promontório // Estou agora de pé, / em frente ao promontório, dizem, / porque se habituaram a ver-me lá // Não tenho bem a certeza de que isso é verdade, / porque o tempo aqui chegou em elipse de luz / e eu não sei para onde me levou, / por onde andei, por que paragens // As areias brancas / chegaram-me pelas vozes dos outros, / meus escudeiros, meus amigos, / marinheiros que encontrei / e me trouxeram novas de lugares / com flores coloridas do tamanho de mãos / e árvores imensas // Há quem diga que dormi / com alguns desses amigos, / encostado aos seus corpos, no frio da noite. / Mas não tenho a certeza de nada, / aqui onde me encontro. / Olho ao longe os navios, / mas não me dizem nada // Houve quem sobre mim falasse / como de um homem encostado / a uma insuportável solidão, / sagrado no desvendar de espumas, / mas esse parece-me distante / do que de mim recordo // Os meus irmãos levaram-me a lutar, / e eu lutei, singrado pelo fervor dos tempos que vivi. / Mas já não sei se era a luta / ou o fervor o que mais contava // Fui pasto longo para história de livros, / mas a minha história só eu a devia saber. / E havia de contá-la aqui, / se me livrasse desta elipse de luz / e conseguisse alcançar-me outra vez no meu tempo, comigo. / A sós comigo // Alimentei muitos sonhos, / maiores do que aqueles que sonhei / nas noites que a minha memória vislumbra. / Séculos que passaram sobre mim / disseram-me depois junto do mundo. / Mas o mundo era pequeno no meu tempo, / assim o imagino // Como podem, pois, / os que depois de mim vieram / julgar-me assim, e ao meu mundo? // Com toda a certeza, / sei somente de mim aquilo que me sonharam. / E que este promontório só existe comigo / porque ali me puseram, de frente para ele // E eu queria tanto estar-lhe de costas, / poder dormir e mergulhar / no escuro

 

 

 

 

el drama en gente

 

Fingieron todos,

todos me fingieron

y por tradición me dieron

fingimiento

 

Es verdad que ésos eran

otros tiempos,

en que ser muchos

era algo desconocido

 

Pero todos me fingieron

y me enseñaron

que el tren de juguete

puede ser

de juguete en serio,

 

no de corazón

 

También yo tuve,

aunque en otro mundo,

otras noches de verano

 

Nada les debo

y, sin embargo,

estoy en deuda con ellas

 

Que los siglos ahora

les den la paz

 

o no les den nada–

 

O les den al menos

el dolor del universo,

como el dolor de cabeza

 

infinito, silencioso,

que sufro ya por siempre

y desde

 

que ellos vinieron

a visitarme en sueños

 

 

o drama em gente // Fingiram todos, / todos me fingiram / e em tradição me deram / fingimento // É certo que eram outros / tempos outros, / em que ser muitos / era coisa ausente // Mas todos me fingiram / e ensinaram / que o comboio de corda / pode ser / de corda a sério, // não de coração // Também eu tive, / embora em outra esfera, / outras noites de verão // Nada lhes devo / e em tudo, embora, / devedor lhes sou // Que os séculos agora / lhes dêem o sossego // ou dêem nada– // Ou nem que seja / a dor do universo, / como a dor de cabeça // infinita, silente, / de que padeço para sempre / e desde // que eles vieram / visitar-me os sonhos

 

 

 

 

adamastor

 

Había en ese tiempo una especie de sol,

Y estaba en la superficie del agua,

y yo en el fondo del mar

 

Y yo veía ese brillo sin saber que era el sol,

sólo una línea difusa que iluminaba

lugares del nunca

 

Yo habitaba la más profunda hondura,

en ella resplandecía

mi oscuridad

 

Concebido entre limos, piedra y pesadilla,

yo era la pesadilla,

y aún no sabía que podía ser

 

alimento de versos y de sueños,

de nuevas lenguas

que hablan de abismos

 

Me inventaron ahí,

en ese tiempo,

en esa especie de sol

 

La caricia no alcanza para decir un cuerpo,

y el mío era de piedra

en transformación

 

Y me llamaron carne,

y me hice carne,

y me llamaron lodo,

 

y la piedra en mi cuerpo se hizo lodo,

y me dieron cabellos,

boca, mirada

 

Y miré desde el fondo,

desde lo más hondo del fondo en que vivía,

y grité, expuesto,

 

y desnudo, y fuerte,

y me escuchó

el mar

 

Pero lo que de él surgió, profundo,

fue la parte de mí

que no era nada

 

La otra, que no conozco,

pues no tiene voz,

quedó en tinieblas

 

aún por inventarse–

 

 

adamastor // Havia nesse tempo uma espécie de sol, / E era ao cimo da água, / e eu no fundo do mar // E eu via aquele brilho sem saber que era sol, / só uma linha difusa a clarear / lugares do nunca // Eu habitava a mais funda fundura, / nela resplandecia / a minha escuridão // Feito entre limos, pedra e pesadelo, / eu era o pesadelo, / e não sabia ainda poder ser // o sustento de versos e de sonhos, / de línguas novas / a falar abismos // Inventaram-me ali, / naquele tempo, / nessa espécie de sol // Não chega o toque para dizer corpo, / e o meu era de pedra / a transformar-se // E disseram-me carne, / e eu fiz-me carne, / e disseram-me lama, // e a pedra no meu corpo fez-se lama, / e deram-me cabelos, / boca, olhar // E eu olhei lá do fundo, / da fundura mais funda onde vivia, / e gritei, descoberto, // e nu, e forte, / e ouviu-me / o mar // Mas o que dele rebentou, profundo, / foi a parte de mim / que nada era // A outra, que eu não sei, / por não ter voz, / ficou na escuridão // por inventar–