Lilia Luján

Tres poemas  | Adolfo Castañón

 

Desde Beaugency

 

Cuando pienso en Europa

me pongo a llorar

No sé si lloro

por los europeos

que son tantos

entre entenados y naturales

O si lloro por el pensamiento

lágrimas por los silogismos

llanto por las antinomias

lamento entre paradojas

Cuando lloro

siento que me pongo europeo

me invaden gota a gota

las asias y las áfricas

siento el invierno

se me enfrían los pies

y me hace cosquillas la garganta

Cuando pienso o digo que pienso

sé que estoy a punto de llorar

como un canguro en el hielo

o que pienso

precisamente

porque acabo de llorar

tristitia post…      decía el fauno—

 

y me han limpiado los ojos

de tantas américas

encubiertas atlántidas

y como que puedo

vislumbres a través de la bruma

se despereza el arcoíris

de cuando en cuando

en los cielos

que andan de paseo

por las europas con todo y nubes

como enormes signos de interrogación

tambores de hueso y lata

(la paz perpetua

de Kant venía con arpas de todas las edades)

Cuando pienso en el llanto

las lágrimas se hacen preguntas

por la falta

entre todas

la del otro

que es zurdo

y nos mira

al espejo que tampoco nos mira

las preguntas

vuelan en voz baja

No quieren despertar a Europa

Nadie sabe cómo decirles

que otra vez acaba de morir

 

7 de enero de 2015

 

 

Los mensajes y el virus posdata

 

Piensa en nosotros

el pensar que repasa

Pasos sin prisa

Enjambre de silencios

Dos sílabas se mecen

entre pared y pantalla

El Sí baila con el No

Quizá

sin quién ni qué

Quizá

La noche se hace espejo

Zumban adentro del jardín

las chicharras

Mientras la sopa hierve

y una luz ilustra la ventana

de este alfabeto que en

su silencio deletrea

“Cuando callo

estoy más presente”

parece decir tu sombra

 

11 de mayo de 2012


 

Me estremezco

 

Me estremezco

frío el estómago

vértigo mareo

como Darwin en la selva

náusea

crisálidas o mariposas

en la boca del estómago

raspan campanas

llueven cascabeles

tanto frío tanto calor

tanta sed de tanto mar

de tanta mar tanta sed

se pone la carne

de gallina de Guinea

tiemblo como un

periquito australiano

no puedo dejar de temblar

al viento un estandarte

se duerme en el asta

no sé si despierto

o si tiemblo

cráneo cortado

cerebro llaga

adentro estallas estrellas

arcoíris tiembla

se iluminan los sonidos

el mundo tiembla en mi sismo

se abisma abismo

el cielo se abre desaparece el cielo

no se adónde vértigo

llueve deja de llover

en cada pájaro cantan muchos pájaros

se les caen las plumas a los sacerdotes

se me ponen de puntillas los pelos

y vienen descalzos los versos sin pie

siento que ya llegué

siento que ya me puedo ir

—al pensar en ti

 

7 de julio de 2013