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Oda al significado | Robert Pinsky

Versión de Inmaculada Pérez Parra

 

 

Funesto y deseado,

 

Salvador, sentenciador.

 

En una alegoría antigua portarías

un alfabeto encadenado de símbolos:

 

Ansata Banda Cruz.

Dragón,

Entallada figura que guarda un relieve sagrado

Jaspeado cine de legendaria Mente,

Desnudo ónfalo perforado

Por plumas de rima o sentido, como la torah: nonato

Vena de voluntad, xenófilo

Anhelante del Cero.

 

Desconfiado te cortejo. Vacilante

Te busco la cara, leo

Que el cuchillo de Crusoe

Apestaba a ti, que para mancillarte

El soldado hace al rabino escupir en la torah.

“Ahogaré mi libro”, dice Shakespeare.

 

Caminante ahogado, muerto que regresa.

Después de que mi madre perdiera la cabeza, se volvió

Más que nunca tu declarada enemiga. Hablaba

A veces como un poeta o crítico de cuarenta años después.

O hablaba del mundo como Tersites habló de los héroes,

“Creo que se han tragado unos a otros. Me

reiría tanto de ese milagro.”

 

Tú también en la risa, ángel guerrero:

Tu casco el zodiaco: empenachado de estelas

Tu lanza el dedo del mendigo apuntando a la boca

Tu talón plantado en la serpiente Formulación

Tu cara un vapor, el anillo de humo de cigarro que corona a

Bogart mientras él tuerce el gesto.

 

Tú no en las palabras, ni siquiera

Entre las palabras, sino torcedura,

Hendidura, trastorno.

 

Tú trastornado incluso en el hielo ártico,

Incluso en el fondo oscuro del océano, incluso

En la carne celular de una piedra.

Gas. Telaraña. Mis amigos del póquer

Cuestionan tu presencia

En un poema mío, pasándose la revista

Unos a otros.

 

No la piedra y no las palabras, tú

Como un velo sobre la lápida de Arturo,

El pasaje de los Proverbios que eligió

Cuando estaba muy mal para enseñar

Y aún bastante bien para leer, yo estuve

Al lado del maestro artesano

Deleitándolo día tras día, siempre

presente en su presencia —tú

 

Un velo consolador de distracción sobrevolando a

Arturo moribundo actuando en el hospital,

Manoseando la Biblia, confuso por la medicación,

Siempre cortejando tu presencia,

Y tú la prognosis,

Tú en la tos.

 

Gesticulador, ¿cuándo es tu espuela, tu nube?

Tú en los rituales de aeropuerto de saludos y partidas.

Procesador, ¿quién te demanda?

Campana en la puerta. Tela de araña puente de hierro.

Capa, video, aroma, remordimiento, ¿cuál es tu

silencio electo, dónde estaba tu semilla?

 

¿Qué es la Imaginación

sino tu hijo perdido nacido para darte a luz?

 

Funesto. Deseado.

Salvador, sentenciador.

 

Ausencia,

O presencia siempre presente:

Deja que te desprecien los que nunca

pasaron hambre en tu escasez. Si me

Atrevo a despreciar

Tu arpa de sombras saboreo

aceite de ajenjo y de motor, cubro mi

Cabeza de cenizas. Eres la herida. Tú

sé la medicina.

 

ode to meaning // Dire one and desired one, / Savior, sentencer— // In an old allegory you would carry / A chained alphabet of tokens: // Ankh Badge Cross. / Dragon, / Engraved figure guarding a hallowed intaglio, / Jasper kinema of legendary Mind, / Naked omphalos pierced / By quills of rhyme or sense, torah-like: unborn / Vein of will, xenophile / Yearning out of Zero. // Untrusting I court you. Wavering / I seek your face, I read / That Crusoe’s knife / Reeked of you, that to defile you / The soldier makes the rabbi spit on the torah. / “I’ll drown my book” says Shakespeare. // Drowned walker, revenant. / After my mother fell on her head, she became / More than ever your sworn enemy. She spoke / Sometimes like a poet or critic of forty years later. / Or she spoke of the world as Thersites spoke of the heroes, / “I think they have swallowed one another. I / Would laugh at that miracle.” // You also in the laughter, warrior angel: / Your helmet the zodiac, rocket-plumed / Your spear the beggar’s finger pointing to the mouth / Your heel planted on the serpent Formulation / Your face a vapor, the wreath of cigarette smoke crowning / Bogart as he winces through it. // You not in the words, not even / Between the words, but a torsion, / A cleavage, a stirring. // You stirring even in the arctic ice, / Even at the dark ocean floor, even / In the cellular flesh of a stone. / Gas. Gossamer. My poker friends / Question your presence / In a poem by me, passing the magazine / One to another. // Not the stone and not the words, you / Like a veil over Arthur’s headstone, / The passage from Proverbs he chose / While he was too ill to teach / And still well enough to read, I was / Beside the master craftsman / Delighting him day after day, ever / At play in his presence—you // A soothing veil of distraction playing over / Dying Arthur playing in the hospital, / Thumbing the Bible, fuzzy from medication, / Ever courting your presence, / And you the prognosis, / You in the cough. // Gesturer, when is your spur, your cloud? / You in the airport rituals of greeting and parting. / Indicter, who is your claimant? / Bell at the gate. Spiderweb iron bridge. / Cloak, video, aroma, rue, what is your / Elected silence, where was your seed? // What is Imagination / But your lost child born to give birth to you? // Dire one. Desired one. / Savior, sentencer— // Absence, / Or presence ever at play: / Let those scorn you who never / Starved in your dearth. If I / Dare to disparage / Your harp of shadows I taste / Wormwood and motor oil, I pour / Ashes on my head. You are the wound. You / Be the medicine.