Dos poemas | Por Juan Leyva

TU VOZ

ronroneo de bobinas
luz en polvo
rumores o siseos de celuloide
gis de sombras
y los ojos cerrados sin imágenes
de ti sino un tramado
de sílabas salidas de ti misma
hohreh
pari
marie
anja
agnese
he aquí todos tus nombres
sin importar cuál de ellos sea verdad
o si ninguno
cuando te veo en tu última película
e ignoro todavía
aquel filme de sombras de tu muerte

te recuerdo en el set
con tus miles de rostros y tu ira
por todo sufrimiento ajeno:
cuántas voces calladas
y cuántas otras y otras reveladas
por ti
la suma de las voces
la muchacha en la lluvia
la incansable amante voraz y tierna

a veces
luego de ver películas antiguas con tu rostro
oh marie
en tu voz yo pensaba
mientras me aprisionaba gutural como en esos años

en cambio esta mañana
tu voz se vuelve a oír en noticiarios
para decirme que ya no estás…
cuántas cosas no dichas marie si no
por tus guturaciones y susurros

pupilas que me miran como entonces
desnudas en la tina
o saliendo del mar
única en las colinas de grecia
desnuda anja tú
por un sendero de caliza y viento
grande en las manifestaciones de parís
o en aquella terraza de taormina
anciana deliciosa
y muchacha de plata y celuloide
muñeca mía de lluvia y láser
la de ojos de invencible

en la última noche oiré tu voz
que no curtieron los años
música en que asomaba el temblor del frío
(disfraz de tus demonios)
tu voz tierras ardientes de la infancia
beberé de tu boca
y nada sonará
sino aquella garganta que fue tu vida y mi muerte
VIENTO SOBRE POMPEYA

quisquis ama valia, peria qui nosci amare
bis tanti peria, quisquis amare vota
–graffito en pompeya

1

los gritos han rayado ya la noche
los muros
las calzadas
pero jamás
como ahora aquí
en la ciudad fantasma
de prisas
sombras
cálculos
traiciones
la ciudad como siempre
masturbaciones de féminas
en callejones puercos y criminales
los gritos de los lobos en las piedras
el viento y la ciudad
el viejo milenario sin vista ya
macho olfativo
que en la ceniza encuentra algún perfume
de diosa altísima

2

frontones
arcos
patios de ruina
sólo sombras perduran en el teatro
y en el vacío rotundo del coliseo

cientos de rostros
calles
pasadizos
todo en gris
ventanas
pompeya es la ciudad de las ciudades

3

pompeya es la ciudad dejada al viento
y no le duele ya
ni siquiera la nada
el aire se extravía entre arquerías
tabernas y burdeles
un grito interminable para nadie
una lluvia que lava para nadie
un sol que sale y parte
para nadie

y alguien estuvo aquí
con su collar de besos
con su vulva de fruta perfumada
con su boca del ansia cuando el viento
las hojas láureas
por una vez
besaron en un rostro verdadero

4

pompeya es la ciudad
abandonada al viento:
graderías
paredes
columnatas
de nadie
para nadie
sol para nadie
lluvia

nada que viva aquí después de ti
se oye en la voz de eolo
y la arena se alza
murmura el milenario
aullido que trazaron los graffiti
en la piedra que ha
ofrecido su pecho a la ceniza
sólido palimpsesto de maldiciones:

que goce de salud cualquiera que ame
que perezca dos veces quien lo impida