Carlos Flores

Bostríquidos  | Nicté Toxqui

 

Bostríquido : roer : destrozar : acercarse a la luz

*

 

Un ruido atrás de la nuca. Quizá más atrás que un ruido, un montón de aserrín, consistencia parecida a talco. Un hueso molido en media habitación. Un ruido a tres compases. Primero el ruido luego el silencio y luego me descubro sola. Se repite. Hay muchas bocas inquietas. El ruido es el crujido en medio de este silencio que se colapsa atrás, en mi nuca. Trato de interpretar el cruijdo. Rascarlo con las uñas. Estará vacío como todo lo derrumbado y lo anterior. Como todo lo interior del ruido que viene de la cabecera. Parece más fricción de los dientes. No es acumulación de aserrín. Quizá no la cabeza sino el compás que acentúa mi movimiento maquinal. Los silencios de la caída.  Un deterioro procede de algún deterioro. Un atrás que no alcanzo. Una cama. Una cabecera. Mi nuca. Un hueso molido en medio de una habitación. Las camas son escenarios de guerra.

 

*

 

Ésta es la fotografía donde sonreímos mientras nos devoran

 

*

Tenemos pocos años y tenemos una lengua. Tenemos cuatro piernas para trasladarnos entre oraciones que subordinan a los adultos. Traduzco tus ojos de lanceta sobre los míos. Qué quieres quiere decir qué quiero. Tienes hambre y sed tengo insomnio y silencio. Tenemos dolor. Impaciencia. Una habla. Pocos años. Nos hacemos preguntas en forma de plastilinas. Moldeamos trenes. Todavía no necesitamos las palabras que se te perdieron cuando naciste.

 

*

 

el uso impropio de palabras y sus significados,

la inhabilidad para expresar ideas,

modelos gramaticales impropios,

un vocabulario reducido y la

inhabilidad para seguir instrucciones.

 

*

 

los pedazos de la casa se empezaron a llenar de borlas café

el solaz era encontrar dibujos no comprensibles

como nubes en boronas para soplarlas:

Yo no sabía que era residuo de librero

Yo no sabía que era excremento de gusanos

Yo no sabía qué era la mierda del derrumbe

No sabía Yo

 

 

 

Madre llenó la casa de cubetas bajo los focos. Madre llenó el estudio tu recámara mi cama de cubetas. Recuerdas nuestros focos siempre cálidos. Recuerdas nuestra casa llena de cubos. Recuerdas sus muertos cayendo en cubetas. Recuerdas que las mariposas no eran. Tenían alas diferentes. Se nos atoraban en el pelo. Recuerdas. Un insecto desechable. Sin color. Uno que comía los recuerdos de Madre. Nos caían en la cara. Recuerdas. Tiraron la mitad de los libros. No tenían miedo. Las anotaciones carcomidas de Padre. Recuerdas. Las cubetas bichos miedo el noentender. Fascinación de ver ahogados. El desprecio por la caca y luces blancas. Mi madre gritándoles como si algo entendiera su asco. Recuerdas. Nuestros padres vuelcan el agua y sirven nueva. Que de tanta agua aprendimos a no ahogarnos. La última vez notamos humedad en los techos. Boronas en la ropa. Que todavía ponen cubetas. Recuerdas. Madre quería matar el dolor y los insectos. Recuerdas. Que no pudo. Recuerdas. Nadie de nosotros no pudo salvarnos.

 

 

 

No destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el lenguaje, no sabemos si queremos recuperarlo.

No queremos destruir el           l e,      sabemos si queremos recup          .

 

Mi madre encontró a Idel en periódico cuando Idel encontró México en mapas, entonces yo encontré la otra lengua que indecisa en la circunstancia del agua por todas partes

como nosotros. Idel nos enseñó el escándalo del español.

Un gorgojeo con pies mudos.

Me senté en la cama muchas veces cerraba los ojos como queriendo escuchar

mar que no era mar sino río, uno que apenas parecía irse

nunca me dejaron meter los pies, no he metido los pies,

porque la circunstancia del agua tiene

pipí de perro, pipí de niño, pipí algo

Hubo fechas donde todos coincidimos, aun si era valle y no una isla

No tuvimos infecciones urinarias hasta que nos aguantamos las ganas más de hora y media, sólo por no salir de un cuarto

Idel encontró que el remedio de toda amnesia lingüística era la sopa y arroz.

Los puzles, repeticiones, lapiceros, el disturbio.

La de la infección fui yo, todavía yo. Infecciosa

 

 

 

REPITE CON EL LÁPIZ EN LA BOCA:

(en Cubano)

 

l a  k a s a  s e  n o s

k a e n̪̟ θ i m a   t e n ẽ m o s̮ m j e ð̞ o

l o s̮ β̞ i ͡ʧ o s̮   ð̞ e lː i β̞ ɾ e ɾ o

e l  m õ n s t ɾ w o  ð̞ e l  a ɾ m a ɾ j o

l o s̮  m w e ɾ t o s̮  ð̞ e l  x a ɾ ð̞ í n

 

Carlos Flores

Carlos Flores