Darío Passi

Al filo de ser desaparece | Felipe Vázquez

En los vasos rotos de tu nombre

no hallé el vaso ni la zarza ni

el eco del vino entre las naves,

hallé en mi sangre

los vidrios de la sed, la nada

ardiente al filo de mis huesos, la

falla en fila de bisontes me decide.

*

 

En sesgo por la noche

de lo ido,

el río de muertos halla

cántaro en tus venas pero

el río en ti se ahoga

y, serpiente contra sí,

anega el mar de grietas que

tu ser segrega en mi ceniza.

 

*

 

Llegaron del torrente a la feraz

laguna y se miraron, ¿somos

aún esa mirada que, a través

de alambradas y sequía, nos mira

y no nos reconoce? El estallido

ciegos por dentro desde anoche

nos dejó a mitad de otro torrente.

 

*

 

Injerta sus venas en la era,

da savia a la sequía, pero

no espiga el árbol de la herida, cava

el muro de sí mismo y del sería

vuelve al árido mezquite en cuyas venas

el río que somos desemboca.

 

*

 

Se despeña de sí mismo

y en las errantes orillas de lo real

busca el cuenco de su nombre,

teje las fisuras que lo ataban; hoy

estalla el agua en su mirada, sabe

a sed el ser que ansía, su cuerpo

—esa duda al tacto— se deslíe

donde las cuerdas del tiempo se desatan.

 

*

 

Se abre a cada paso una frontera

y, preso entre tierras cuyo canto

se alza en muros, tajo

la raíz que en mí respira, doy

olvido a los muertos cuya tumba

halló sitio sólo en mi conciencia, la

frontera avanza por mis venas, me separa

la distancia insalvable de mis muertos.

 

*

 

De errantes huellas donde el sí

eleva peñas de la nada, vino,

me trajo al siglo donde soy

en otro siglo o donde no; sería

caballo en los trigales de la ira,

vaso en tu selva de silencios, pero

no vine a tajo de alabarda, he sido

el que al filo de ser desaparece.

 

Darío Passi

Darío Passi

  • Leonora Ventura

    Me gustan sus torrentes, Felipe Vázquez.
    Un abrazo, desde el grupo del maestro Alejandro Toledo.
    Leonora Ventura.