Para Marco Dávila
¿Qué hay más: libros escritos o estrellas en la noche?
Creo que esa pregunta no tiene respuesta, pero tanto los libros como las estrellas se tienen que clasificar en constelaciones. Tomando en cuenta que no existe tribu de estrellas más básica y apropiada que el buen “cuatro-cuatro-tres”, propongo el siguiente esquema:
Obvio, para este ejercicio consideré exclusivamente a mexicanos. No se trata de una alineación definitiva y la someto a su fervoroso dictamen y opinión. Más que explicarla prefiero que se defienda por ella misma, que se líe en copas varias, bajo la lluvia y en terrenos descuidados o sintéticos. Podría decirse que esta escuadra salta a la cancha tácitamente con un gol en contra. Por default.
La capitanía la ostenta el Lic. José Vasconcelos.
Considero necesario aclarar que no incluí la banca porque mi intención no es la de invocar listados extenuantes. Aquí se trata de los once mejores. Si alguien se lesiona, pues ya veré a quién convoco emergentemente.
Coloco a cada autor en la posición en que yo considero puede dar mejores resultados. Así Rulfo abastece de balones al área chica, Del Paso anota tantos de todos colores y formas mientras el maestro Yañez hace las veces de último hombre provocando fueras de lugar riesgosos. A Guzmán se le permite cambiar de lado con Arreola para fomentar la sorpresa.
Justifico la presencia de Cuauhtémoc Blanco en media cancha porque: alguien tiene que saber jugar futbol, ¿no?
Rafael Bernal es mi Guille Franco. Mi capricho, pues. En su posición probablemente debería figurar Revueltas. Pero nel.
A pesar de que Paz desea lo contrario: sí están permitidos los trallazos.
Escrito por Gabriel Rodríguez Liceaga
(@El_neb) Nació en la ciudad de México en 1980, autor de la novela “Balas en los ojos” (ediciones B — Zeta Bolsillo, 2011) y el libro de cuentos “El Demonio Perfecto” (BUAP. 2008), actualmente se encuentra trabajando en su segunda novela que aparecerá a finales de 2012.
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Jorge



































