Ensayo

  • La literatura como invocación de espíritus y apariciones | Sònia Hernández

     

    La reflexión alrededor de la escritura (las estrategias, mecanismos, andamiajes o trampas que se utilizan a la hora de crear una composición narrativa) ocupa una parte muy relevante en la obra de Bárbara Jacobs (Ciudad de México, 1947). No se trata únicamente de metaliteratura porque la mera literatura sea el tema principal de cuanto escribe, tampoco de autoficción porque de su propia biografía construya personajes, sino que muestra al posible lector –directamente y en un ejercicio casi impúdico– sus instrumentos y su oficio para erigir su construcción. read more

  • La tropicalísima Dinamarca  | Antonio Moreno

     

    No hay viaje que no detone prejuicios, tampoco estereotipos que no se descoloquen, porque suele suceder que el trayecto –producto de la química y la física, que nunca mienten– se deja seducir por el azar y los caprichos. Eso de que las mujeres, en un continente que después erróneamente llamarían América, tenían tres tetas, los hombres colas de cochino y los testículos les llegaba hasta el piso, se dijo no hace mucho. Antes de viajar a Dinamarca, un país de postales, con una prosperidad envidiable, lo visité primero en los libros y a través del cine. En Londres, en una casa de huéspedes del barrio de Bloomsbury, conocí a un nórdico negro. Me dijo que era danés y me resistí a creerle, exigiéndole que se sincerara. Quería escuchar la palabra inmigrante, África, el Congo o Nigeria. read more

  • Salto a la universalidad | José Lorenzo Fuentes

     

    Los dioses que presiden todas las hagiografías posibles no tuvieron necesidad de aprender: sabían de antemano. Por eso cuando escribieron los primeros libros, para deleite de dioses menores, ángeles caídos y ovejas descarriadas  que, mediante la lectura, volverían al redil, la Biblia, el Mahabharata y el Corán  se convirtieron de inmediato en obras clásicas de la literatura universal por derecho divino. Pero cuando la literatura alcanzó su condición humana, quienes se consideraban con vocación para las letras tuvieron que entregarse al largo y penoso aprendizaje del oficio y sus libros, todavía imperfectos, semejaban los tímidos balbuceos del recién nacido que abre sus ojos a una realidad indescifrable. Así ocurrió en todas las literaturas conocidas. Y la nuestra, la hispanoamericana, la que se escribe del Río Bravo a la Patagonia, no podía escapar a ese designio.

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  • Mario Montalbetti: nombrar estanca | Pablo Piceno

    Fue Inti García Santamaría quien me habló de Mario Montalbetti. Aunque viví dos años en Perú, mi acceso a los poetas peruanos (Vallejo incluido) fue más bien tardío, un acto de fe derivado de la compañía indispensable de Conversación en La Catedral en un bote que atravesaba, inundándose, la Amazonía peruana. Con el tiempo –y la lectura de Antonio Cisneros, Rodolfo Hinostroza, José Watanabe, Mirko Lauer y Blanca Varela, hasta desembocar en Montalbetti– fui descubriendo que la poesía peruana, más que cualquier otra, es precisamente eso: un bote que atraviesa, inundándose, la casa inhóspita.

    Mario Montalbetti (Lima, 1953) representa uno de los poetas mayores de Perú y, junto a éstos, una cumbre de la entera poesía continental. El año antepasado, tras la publicación de su poesía reunida en Lejos de mí decirles (Aldvs, 2013), el fce publicó su libro de ensayos: Cualquier hombre es una isla. Ensayos y pretextos, en el que el también lingüista aborda cuestiones tan variopintas como un cuadro de Francisco Laso o el cabezazo de Zidane a Materazzi durante la final en el Olympiastadion de Berlín. read more

  • La verdad poética | Carolina Depetris

    Recordemos que para Alain Badiou, junto con el matema, la invención política y el amor, el poema es una de las cuatro fuentes de verdad cuyas condiciones son materia de la filosofía. El axioma es provocador para la conflictiva y casi esquemática relación oposicional que filosofía y poesía han mantenido desde Platón, más siendo Badiou un gran reivindicador de la figura de Platón en un siglo marcado, desde Nietzsche, por un fuerte antiplatonismo. Badiou, sí, es un provocador en varios frentes y uno, el que me interesa, surge en su convicción de que el poema sí produce verdades y la filosofía no.

    Denuncia Badiou la “sutura” de la filosofía a estas cuatro condiciones de verdad y a los cuatro discursos que las cobijan: la ciencia para el matema, la política para la convicción política, el psicoanálisis para el amor y la poesía para el poema. “Sutura” quiere decir que la filosofía se ha apegado, en diferentes momentos de la historia, a uno o varios de estos discursos confundiendo su rumbo y perdiendo su objeto principal, que no es producir verdades sino comprender y delimitar las condiciones de producción de esas verdades. Con esto, Badiou quiere reivindicar el valor de la filosofía tras el holocausto y declara que está prácticamente muerta y vuelve, para ello, al lugar donde considera que la filosofía realmente surgió como discurso discreto, articulador, reflexivo, diáfano: Platón. read more

  • La pluma y el bisturí | Juan Villoro

    (Apuntes sobre literatura y enfermedad)*

     

    Un hombre entra a un cuarto y enfrenta a un desconocido que lo escruta con ojos ávidos que buscan síntomas, el modo en que la vida dirime sus cuentas con la muerte. El testigo de ese cuerpo puede ser por igual un médico o un escritor: trazar un diagnóstico significa construir un destino. Uno indaga las condiciones de un organismo; otro, sus posibilidades imaginarias.

    La casa museo dedicada a Gustave Flaubert en Ruán es, simultáneamente, una galería donde se exhiben recuerdos del novelista y los instrumentos de cirugía de su padre, médico de renombre en la Normandía del siglo xix. Ambas profesiones están menos lejos de lo que podría pensarse. En La orgía perpetua, su vasto ensayo sobre Flaubert, Mario Vargas Llosa encomia la precisión quirúrgica en la prosa del autor de Madame Bovary. read more

  • Afición por los claroscuros | Eduardo Cerdán

    Afición por los claroscuros*

     

     

    Rose Mary Salum, El agua que mece el silencio, Vaso Roto, Madrid, 2016, 82 p.

     

    Chaque matin, des enfants partent sans inquiétude. Tout est près, les pires conditions matérielles sont excellentes. Les bois sont blancs ou noirs, on ne dormira jamais.

    André Breton, Manifeste du surréalisme

     

    Si el solo hecho de elegir la voz narrativa significa un reto para quienes escribimos, seguir una conciencia infantil en una historia acentúa todavía más el desafío, ya que implica varios riesgos creativos. Como es muy fácil que la narración resulte inverosímil, demasiado naïve o que trasluzca una mentalidad adulta, los relatos bien urdidos con niños protagonistas o narradores son agujas en pajar. El surrealismo veía en la infancia una etapa privilegiada, ya nos lo dijo Breton, y no han sido pocos los artistas que la han recreado en sus obras. En el caso de la literatura en lengua española hay varios ejemplos de cuentistas —pues es común que los niños “hablen” en los cuentos más que en las novelas— bien librados del reto, como José María Arguedas, Nellie Campobello, Silvina Ocampo, Reinaldo Arenas y Ana María Matute, sólo por mencionar a algunos. read more

  • Guernica | Jorge Juanes

     

    En el cuadro que estoy haciendo, y que titularé Guernica, expreso, como en todas mis recientes obras, mi horror por la casta militar que ha hundido a España en un océano de dolor y de muerte.

    Pablo Picasso

     

    Nadie puede olvidar que el nombre de la aldea vasca de Guernica duele, lacera. No pertenece tan sólo a un episodio de la lucha de los republicanos españoles contra la barbarie desatada por las fuerzas fascistas en general y el franquismo en particular, encarna también la lucha de los pueblos por la emancipación y la libertad. Hagamos memoria. La aldea vasca de Guernica fue bombardeada por sorpresa e impunemente por la fuerza aérea alemana (Legión Cóndor), el lunes 26 de abril de 1937, justo cuando la aldea celebraba un día de mercado. La mayoría de la población era en ese momento de ancianos, mujeres y niños, ya que no pocos hombres habían partido a los frentes de batalla. Franco y los suyos quisieron exculpar a sus aliados, culpando del hecho atroz a los republicanos. La calumnia no prosperó. El general franquista Mola testifica: “Las bombas incendiarias se han utilizado con gran efecto”. Las noticias de la masacre recorrieron el mundo. La campesina María Hoitia[1] recrea lo acontecido de manera inequívoca (30 abril 1937): “Hombres y mujeres que salían de las casas ardiendo, con el pánico en el rostro (…) El suelo estaba sembrado de cadáveres”. read more

  • Aclaraciones sobre Elena Garro | Christopher Domínguez Michael

     

    En el número correspondiente a junio de 2016 de Letras Libres, en una nota, por lo demás correcta de Liliana Pedroza sobre la nueva edición de los Cuentos completos (Alfaguara, 2016), de Elena Garro, se deslizan, una vez más, las ambigüedades y los malos entendidos propios del fabuloso “martirio” de una novelista, cuentista y dramaturga de indudable trascendencia literaria. Sobre ese martirologio he escrito en otras publicaciones pero lamento tener que insistir.

    Pedroza dice que Garro estuvo asociada a “dos sucesos sociales: la defensa de la recuperación de las tierras de Morelos a finales de los años cincuenta y la masacre de estudiantes en 1968. Su participación directa o indirecta en ambos acontecimientos provocó sus mudanzas clandestinas dentro del país y, finalmente, su exilio en 1972, marcando una nueva temática en su obra”. read more

  • Charles Baudelaire | Henry James

    (Rescate) 

    Traducción de Pedro Santander

    Paris, 1857.

    Hace poco se llevó a cabo una breve discusión sobe los méritos del autor con cuyo nombre hemos encabezado estas líneas, por ello sería oportuno presentarlo a los lectores que pudieron haber observado la controversia con poco más que un vago sentimiento de extrañeza. Charles Baudelaire no es una novedad en literatura, su obra principal se remonta a 1857 y su carrera terminó pocos años después. Pero sus admiradores lo han convertido en un clásico y lo han elevado al rango de los temas que están siempre en boga. Incluso si diferimos con ellos sobre este punto, la atención que Baudelaire exige no nos desviará mucho del camino. No fue, en cantidad (cualquiera que hay sido su calidad), un escritor formidable; al morir temprano no fue prolífico, y lo más notable de su producción original cabe en dos pequeños volúmenes. read more