Ensayo

  • Un último Piglia | Luis Frías

    …la creencia en lo que está escrito en un libro

    permite sostener y  reconstruir

    lo real que se ha perdido…

    Piglia, El último lector

     

     

    Con esta explicación inicia Ricardo Piglia el capítulo “Cómo está hecho el Ulysses”, en su libro El último lector:

     

    “El título de este capítulo es un homenaje al escritor y crítico Víktor Shklovski y a uno de los textos que escribió, ‘Cómo está hecho Don Quijote’, que podríamos pensar como un doble de otro ensayo, también fundador y por lo demás muy joyceano, ‘Cómo está hecho El Capote’, de Boris Eikhenbaum”.

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  • El cine-límite de Miñuca Villaverde | Carlos A. Aguilera

    Ignorada por la mayoría de los conocedores del mundo cubano, la obra cinematográfica de Miñuca Villaverde es uno de los altos momentos de un cine que no se prodiga exactamente en altitud. Esto es que, más allá del documento o disección histórica, busque reflexionar sobre el cine-límite y sus diferencias. Con películas como A girl in love (1973),To my father (1974), Love will never come (1977) Poor Cinderella, still ironing her husband shirt (1978)[1], o sobre la que se articula toda esta entrevista, Tent city (La ciudad de las carpas) (1980)[2], sin duda lo mejor que se ha hecho sobre ese trauma o fractura que se llamó Mariel, su obra representa junto a la de Nicolasito Guillén, Sabá Cabrera Infante, Orlando Jiménez Leal, Sara Gómez y algunas películas muy poco conocidas de Fernando Villaverde, lo más agudo de lo que podría definirse como momento “implosivo” del cine cubano, el momento donde tradición y panfleto se borran y el realizador sólo mira hacia dentro, hacia eso que Winnicott llamaba el self. Miñuca, quien también es autora de un excelente libro de relatos y realizó en su momento un cómic sobre la experiencia-cárcel que se adelanta en varios años a otras cosas en su género, tiene aún mucho que decir… read more

  • Los volcanes de Puebla | Kenneth Gangemi

    Traducción de Armando Pinto

     

    Alarma!

    Durante el tiempo que viví en México, la principal revista de nota roja era Alarma! Era muy popular y vi que la leían por todas partes. En los Estados Unidos nunca presté atención a ese tipo de revistas, pero por alguna razón lo hice en México. En parte se debió a que era prominentemente desplegada y las espeluznantes fotos atrapaban mi mirada. Mirar el Alarma! era también una breve lección de español. Rara vez tuve una en mis manos o pasé más allá de la primera página. Pero siempre me detenía en los kioscos, muy a menudo en las agitadas esquinas de la ciudad de México, a mirar las llamativas fotos y leer los encabezados y los pies de fotos. read more

  • La novela | Julien Gracq

    Traducción de Arnulfo Valerdi

    Con frecuencia observamos una aparente contradicción en el uso que el autor de novelas hace de la primera o la tercera persona. El yo es empleado algunas veces con parcialidad allí donde el relato mantiene un carácter objetivo más pronunciado, el él en narraciones cuyo enfoque es decididamente subjetivo. No tiene nada de deliberado; es sólo el ejercicio de ese instinto que, desde las primeras páginas de un libro, cercena perentoriamente, sin concederles incluso un pensamiento definido, los problemas más complejos y más embrollados (elección del tono, del “distanciamiento” o de la participación estrecha, del sfumato o de la nitidez del contorno, etc.) read more

  • La literatura como invocación de espíritus y apariciones | Sònia Hernández

     

    La reflexión alrededor de la escritura (las estrategias, mecanismos, andamiajes o trampas que se utilizan a la hora de crear una composición narrativa) ocupa una parte muy relevante en la obra de Bárbara Jacobs (Ciudad de México, 1947). No se trata únicamente de metaliteratura porque la mera literatura sea el tema principal de cuanto escribe, tampoco de autoficción porque de su propia biografía construya personajes, sino que muestra al posible lector –directamente y en un ejercicio casi impúdico– sus instrumentos y su oficio para erigir su construcción. read more

  • La tropicalísima Dinamarca  | Antonio Moreno

     

    No hay viaje que no detone prejuicios, tampoco estereotipos que no se descoloquen, porque suele suceder que el trayecto –producto de la química y la física, que nunca mienten– se deja seducir por el azar y los caprichos. Eso de que las mujeres, en un continente que después erróneamente llamarían América, tenían tres tetas, los hombres colas de cochino y los testículos les llegaba hasta el piso, se dijo no hace mucho. Antes de viajar a Dinamarca, un país de postales, con una prosperidad envidiable, lo visité primero en los libros y a través del cine. En Londres, en una casa de huéspedes del barrio de Bloomsbury, conocí a un nórdico negro. Me dijo que era danés y me resistí a creerle, exigiéndole que se sincerara. Quería escuchar la palabra inmigrante, África, el Congo o Nigeria. read more

  • Salto a la universalidad | José Lorenzo Fuentes

     

    Los dioses que presiden todas las hagiografías posibles no tuvieron necesidad de aprender: sabían de antemano. Por eso cuando escribieron los primeros libros, para deleite de dioses menores, ángeles caídos y ovejas descarriadas  que, mediante la lectura, volverían al redil, la Biblia, el Mahabharata y el Corán  se convirtieron de inmediato en obras clásicas de la literatura universal por derecho divino. Pero cuando la literatura alcanzó su condición humana, quienes se consideraban con vocación para las letras tuvieron que entregarse al largo y penoso aprendizaje del oficio y sus libros, todavía imperfectos, semejaban los tímidos balbuceos del recién nacido que abre sus ojos a una realidad indescifrable. Así ocurrió en todas las literaturas conocidas. Y la nuestra, la hispanoamericana, la que se escribe del Río Bravo a la Patagonia, no podía escapar a ese designio.

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  • Mario Montalbetti: nombrar estanca | Pablo Piceno

    Fue Inti García Santamaría quien me habló de Mario Montalbetti. Aunque viví dos años en Perú, mi acceso a los poetas peruanos (Vallejo incluido) fue más bien tardío, un acto de fe derivado de la compañía indispensable de Conversación en La Catedral en un bote que atravesaba, inundándose, la Amazonía peruana. Con el tiempo –y la lectura de Antonio Cisneros, Rodolfo Hinostroza, José Watanabe, Mirko Lauer y Blanca Varela, hasta desembocar en Montalbetti– fui descubriendo que la poesía peruana, más que cualquier otra, es precisamente eso: un bote que atraviesa, inundándose, la casa inhóspita.

    Mario Montalbetti (Lima, 1953) representa uno de los poetas mayores de Perú y, junto a éstos, una cumbre de la entera poesía continental. El año antepasado, tras la publicación de su poesía reunida en Lejos de mí decirles (Aldvs, 2013), el fce publicó su libro de ensayos: Cualquier hombre es una isla. Ensayos y pretextos, en el que el también lingüista aborda cuestiones tan variopintas como un cuadro de Francisco Laso o el cabezazo de Zidane a Materazzi durante la final en el Olympiastadion de Berlín. read more

  • La verdad poética | Carolina Depetris

    Recordemos que para Alain Badiou, junto con el matema, la invención política y el amor, el poema es una de las cuatro fuentes de verdad cuyas condiciones son materia de la filosofía. El axioma es provocador para la conflictiva y casi esquemática relación oposicional que filosofía y poesía han mantenido desde Platón, más siendo Badiou un gran reivindicador de la figura de Platón en un siglo marcado, desde Nietzsche, por un fuerte antiplatonismo. Badiou, sí, es un provocador en varios frentes y uno, el que me interesa, surge en su convicción de que el poema sí produce verdades y la filosofía no.

    Denuncia Badiou la “sutura” de la filosofía a estas cuatro condiciones de verdad y a los cuatro discursos que las cobijan: la ciencia para el matema, la política para la convicción política, el psicoanálisis para el amor y la poesía para el poema. “Sutura” quiere decir que la filosofía se ha apegado, en diferentes momentos de la historia, a uno o varios de estos discursos confundiendo su rumbo y perdiendo su objeto principal, que no es producir verdades sino comprender y delimitar las condiciones de producción de esas verdades. Con esto, Badiou quiere reivindicar el valor de la filosofía tras el holocausto y declara que está prácticamente muerta y vuelve, para ello, al lugar donde considera que la filosofía realmente surgió como discurso discreto, articulador, reflexivo, diáfano: Platón. read more

  • La pluma y el bisturí | Juan Villoro

    (Apuntes sobre literatura y enfermedad)*

     

    Un hombre entra a un cuarto y enfrenta a un desconocido que lo escruta con ojos ávidos que buscan síntomas, el modo en que la vida dirime sus cuentas con la muerte. El testigo de ese cuerpo puede ser por igual un médico o un escritor: trazar un diagnóstico significa construir un destino. Uno indaga las condiciones de un organismo; otro, sus posibilidades imaginarias.

    La casa museo dedicada a Gustave Flaubert en Ruán es, simultáneamente, una galería donde se exhiben recuerdos del novelista y los instrumentos de cirugía de su padre, médico de renombre en la Normandía del siglo xix. Ambas profesiones están menos lejos de lo que podría pensarse. En La orgía perpetua, su vasto ensayo sobre Flaubert, Mario Vargas Llosa encomia la precisión quirúrgica en la prosa del autor de Madame Bovary. read more