Narrativa

  • Hermanos | Javier Caravantes

    I

    La insistencia con que golpea la puerta da miedo.

    Abro.

    Parece un mapache, las ojeras se hicieron costras; es un monstruo. Tiembla al hablar:

    –Tu hermano me rogó que lo ayudara. Durante tres días intenté salir de la casa, me desmayé dos veces en el trayecto del taxi hasta aquí. No puedo, tú debes encontrar a Pablo. read more

  • Vida y obra de Umar Pasini | Juan Pablo García

    Nacer en un barco a mitad del Océano Atlántico fue lo que hizo de Pasini un hombre de todas partes, un hombre que, más que hombre, era agua y, como el agua, no tenía pelo. No fue un impedimento ser lampiño al cumplir los 19 años para proponerse una tarea inacabable: escribir la Historia Universal de la Barba. Tampoco era su verdadera ambición escribir un libro de historia según dictaban los cánones, Pasini imaginaba una historia de la espiritualidad guiada por las barbas más sabias que ha dado el mundo. read more

  • De nuevo Edipo y otros textos | Mariana Bernárdez

     

    ¿Gota o piedra?

    –¿Antes del antes o desde siempre? No lo sé, no importa, en nuestra piel brillan signos que al caer van quemando las palabras que se guardan, las que no se dicen por ser umbral hacia lo terrible. read more

  • Ese-nene-ahí | Juliano Garcia

    Traducción de Tatiana Faria, Luisa Domínguez, Ignacio Montoya y Juan Revol

     

    Meteoro incandescente en la tierra caído por desastre oscuro.

    Mallarmé

     

    Mi mamá se “enamoró” de mi papá porque usaba medias 3/4 y tenía una “beca de hígado” para eeuu. Fueron asesorados por un grupo de psicoanálisis en los sesenta, grupo dirigido por un hombre llamado Marcos Piva. read more

  • Por una cabeza | Alejandro Badillo

     

    Adelanto de la novela Por una cabeza de próxima publicación por Ficticia Editorial y la Universidad Autónoma de Nayarit. Premio Nacional de Novela Breve Amado Nervo 2016. read more

  • La maternidad suspendida | Gael Montiel

     

    El niño muerto no pasa el plato.

    Está recargado con un brazo sobre la mesa, como si fingiera dormir. Hace unos días empezó a hacer eso cuando no tenía ganas de ir a la escuela ¿ahora ya también lo hacía en sábado? Un hilito de baba helada cuelga de su boca al mantel, acurrucado frente a su cereal a medio acabar. read more

  • Rasgo | Gabriel Wolfson

     

    Puedo también soñar del mismo modo cómo aprendí a caminar,

    pero esto no es cosa que me sirva de mucho. Ahora sé caminar;

    no podré aprenderlo nunca más.

    W. Benjamin

     

    Alguien habla de algún otro. Alguien cruza la pierna y habla. Alguien está sentado frente a una mesa, por qué no, como si a la mitad de algo importante lo hubieran interrumpido. Alguien es interrumpido y alza la cara de lo que lo absorbía. Alguien alza la cara, cruza la pierna y habla, en todo caso para sí mismo. Habla de otro. Dice por ejemplo que ahora el otro está sentado en un banco no pensado en realidad para sentarse sino para subirse en él y así alcanzar los estantes superiores. Está sentado, recargado en los estantes medios y fumando, las cosas normales, la imagen normal. read more

  • La secta del prepucio | Antonio Moreno

     

    para Carlitos Marx, cuyas ideas siempre anticiparán algo.

     

    De Esmirna a Alejandría, y de allí a Ascalón, tierra de Herodes el Grande. Y de Ascalón, el grupo de hombres se desplazó a caballo por diez días con sus noches hacia las legendarias llanuras de los amonitas, descendientes de Amón, hijo menor de Lot. En esas llanuras fue edificado el palacio de Abdul-Rahman Ibn Abi Tálib, imponente por su tamaño y majestuosidad en el decorado, con un jardín interior que también servía de laberinto para los animales exóticos que amenizaban las tardes prolongadas y calurosas de sus inquilinos. read more

  • Contrasentido | Sara P. Mateos

     

    Tan tenaz es la esperanza en el corazón humano.

    Albert Camus

     

    Llegó un momento de la historia en que las cosas se cansaron de ser cosas, y las palabras, palabras. No es que estuviera mal ser piedra. En realidad, se vivía muy bien; nada se necesitaba excepto algunos soplos fríos para no tornarse polvo bajo el Sol. Lo molesto era que el hombre topara con ella, la levantara, mirara y tocara por todos lados para al fin descubrir el símbolo de un obstáculo, freno o limitación, una metáfora de su propio camino, a la vez que su máximo contrario. A los que tropezaban dos veces con la misma se les llamaba “necios”, como si ella tuviera algo que ver con esa obstinación y encuentros desafortunados. Luego le hablaban para presumir de su conciencia –que la piedra no tenía–, como si fuera un defecto no poseer lo que no se necesita. read more

  • El desperfecto | Alejandro Badillo

     

    Un trago. El preludio de una burbuja. Una nota ámbar en la garganta del hombre. La espuma que corona el tarro es sólida en la penumbra. El trago ámbar se retuerce en la garganta y él puede observar, a través del tarro, la deteriorada cristalería del bar. Hace calor y siente que invoca –cada vez que se enjuga la frente con el dorso de la mano– parvadas de ratas, insectos que, seguramente, pululan en los mosaicos del piso y que le hacen pensar en uñas sucias, calambres, bestias ciegas. read more