ada que se muere un escritor “famoso” o con “trayectoria”, entrecomillo porque ambas palabras se prestan a múltiples interpretaciones, los autores viejos lo lamentan y los jóvenes lo celebran… o tal vez no lo festejan, pero dicen comentarios que se parecen mucho a una celebración.
Ahora que murió Carlos Fuentes hubo un desfile de alabanzas y descalificaciones que al final de cuentas, de nada servirán porque la dinámica de la obra de Fuentes hace años que es independiente de su autor.




































