La sociedad camina mientras disfraza su búsqueda de identidad con la aventura. En esa pesquisa muchas personas llegan a acercarse al tiempo para después encontrarlo en el vacío. Sí, la aceptación es el mejor aporte de la soledad.
Un viaje es renovación continua del ánima, para bien o para mal; muchas personas intentan crucificar a los malos espíritus y fracasan; otros tantos, los menos, llegan a vencerlos y es entonces cuando la energía confluye en un mismo lugar: el ser. Y es que para viajar no es necesario tomar la carretera y moverse en autostop, a veces sólo se necesita caminar un poco, abreviar cuadras con los pasos para darse cuenta que la introspección empieza como un juego para convertirse en toda una vida. El universo se hizo para disfrutarse como un caramelo, el mejor de todos.


































